ICEA, fundada en 1963, es el servicio de estudios y estadística del seguro español y centro de formación. Representa a cerca del 99% de las primas del sector e integra a aseguradoras, reaseguradoras, bancos y corredores. Su modelo, financiado mayoritariamente por servicios, estudios y programas formativos —con solo un 29% de ingresos procedentes de cuotas—, garantiza independencia y viabilidad. De la mano de su director general, José Antonio Sánchez., en el número 23 conocemos al equipo detrás de ICEA, pieza clave para la transparencia, el análisis y la toma de decisiones en el ámbito asegurador y de pensiones.
¿Cómo le fue 2025 al sector asegurador y qué prevé ICEA para 2026?
2025 fue un año histórico: las primas alcanzaron 85.879 millones de euros, un 13,7% más. El impulso principal vino de Vida, especialmente Vida Ahorro, que creció más del 26%, tras la caída del ejercicio anterior. En No Vida destacó Salud, con un avance superior al 11%, apoyado en parte por el nuevo trienio de MUFACE. Más allá de las primas, lo relevante es el ahorro gestionado, que aumentó un 5,3%. Entre seguros de Vida y fondos de pensiones, el sector gestiona en torno a 290.000 millones. La rentabilidad y la solvencia se mantuvieron sólidas, con una ratio del 238%, muy por encima del mínimo regulatorio. Para 2026, desde ICEA prevemos crecimiento, pero más moderado. En No Vida estimamos avances del 5%-6%. El seguro es un sector rentable, solvente y resiliente, con un comportamiento tradicionalmente anticíclico. El dato y el conocimiento del cliente marcarán la diferencia en el seguro del futuro
¿Cuáles son las principales tendencias de futuro que identifica ICEA?
Vivimos en una realidad de cambio permanente, acelerado por la tecnología. El cliente tiene ahora el poder: está informado, compara y exige personalización y experiencia diferencial. Quiere que la entidad sea proactiva y anticipe sus necesidades. Aparecen nuevos competidores, desde tecnológicas hasta actores de sectores adyacentes que buscan posicionarse en ecosistemas como movilidad o salud donde el seguro es solo una pieza más. Además, la competencia se traslada de la industria tradicional a esos ecosistemas, con límites cada vez más difusos.
¿Qué factores marcarán la diferenciación?
El elemento estratégico clave es el conocimiento del cliente. La segmentación clásica está superada con un mismo cliente que puede comportarse como premium o low cost según el producto. La digitalización debe servir para ganar eficiencia, pero la verdadera diferenciación estará en el asesoramiento previo y en la gestión excelente del siniestro. Los mediadores tienen una oportunidad si evolucionan hacia asesores integrales, acompañando a personas y empresas a lo largo de su ciclo vital. Además, la promesa del seguro debe elevarse y no solo indemnizar cuando ocurre el problema, sino ayudar a prevenirlo mediante servicios adicionales.
¿Qué aporta el sector al asesoramiento patrimonial?
España es uno de los países más longevos del mundo y afronta un fuerte envejecimiento. La pensión pública reemplaza hoy cerca del 74% del último salario, muy por encima de la media de la OCDE, pero esa situación no es sostenible a largo plazo. Ahí el seguro tiene una gran oportunidad en ahorro y previsión. Somos el 14 mercado por volumen de primas, pero bajamos posiciones en primas per cápita, especialmente en Vida. Es necesario más asesoramiento y más cultura financiera para impulsar el ahorro a medio y largo plazo.
¿Por qué cuesta tanto a los ahorradores trabajar en complementar la jubilación?
Falta pedagogía. Muchos ciudadanos desconocen conceptos básicos del sector y confían exclusivamente en el Estado. Es imprescindible explicar que viviremos más años y que mantener el nivel de vida exigirá ahorro privado complementario. Además, el peso de la banca en la distribución de Vida condiciona la comercialización. El debate, en ocasiones politizado, tampoco ayuda. Pero la realidad demográfica obliga a reforzar la colaboración público-privada.
¿Qué papel tendrán agentes y corredores en 2026?
Las tareas administrativas tenderán a digitalizarse. El valor añadido estará en el asesoramiento y en la gestión del siniestro. Los mediadores deberán ampliar su mix hacia riesgos emergentes, como ciberriesgos, Primero, reducir la brecha de protección ya que existen empresas y familias insuficientemente cubiertas en un entorno cada vez más incierto. Segundo, mejorar la percepción social del seguro, que debe verse como una inversión necesaria y no como un gasto prescindible. Y tercero, elevar el seguro en la escala de prioridades del ciudadano.
La pedagogía, como he dicho, será clave. Sin ella, no lograremos que la sociedad comprenda que, ante riesgos crecientes y finanzas públicas tensionadas, la protección aseguradora es parte esencial de la estabilidad económica y social. Es clave en los próximos años conseguir transmitir a las personas que tener seguros es sumamente importante para proteger y mejorar sus vidas y eso sólo lo lograremos comunicando de manera eficaz lo que hace esta industria y todo el valor que aportan sus empresas en distintos ámbitos.
Conoce al resto del equipo en el número 23 de la revista Asesores Financieros EFPA:




























