Residente en Zaragoza, aunque su cartera está en Madrid, María Pazos participa como formadora voluntaria del Programa EFPA de Educación Financiera desde febrero de 2022. Convencida de que la educación financiera marca una diferencia real en la vida de las personas, disfruta ayudando a los alumnos a comprender conceptos complejos y a ganar confianza para tomar decisiones más conscientes sobre su dinero. La palabra que la define como formadora: cercanía, por eso no es de extrañar que su primer objetivo sea “crear un ambiente en el que las personas se sientan cómodas para preguntar y aprender sin miedo a equivocarse”. La vida es eso.
¿Qué es lo que más te gusta de tu faceta como formadora?
Lo que más disfruto es ver cómo conceptos que al principio parecen complejos se vuelven claros para los alumnos. Ese momento en el que alguien dice “ahora lo entiendo” es muy gratificante. Me motiva ayudarles a tomar decisiones más seguras y conscientes con su dinero, ver cómo ganan confianza y empiezan a aplicar lo aprendido en situaciones reales. Es ahí donde se aprecia cómo la educación financiera puede transformar su día a día.
¿Qué te motivó a unirte al programa como voluntaria?
La educación financiera marca una diferencia enorme y me motiva poder contribuir de manera directa. Quería llegar a más personas, no solo a mis clientes y compañeros en el banco, y aportar mi experiencia para ayudar a que adquieran herramientas prácticas que tengan un impacto real en su presente y en su futuro.
¿Alguna anécdota o momento especial que recuerdes dando formación?
En una de las sesiones, al terminar un ejercicio sobre ahorro, una alumna comentó que era la primera vez que veía su futuro financiero con claridad. Me dijo que nunca había pensado que pequeños cambios pudieran tener tanto impacto. Ese instante, en el que notas cómo alguien descubre su propio potencial, es de los que se quedan grabados.
¿Qué tema o concepto de educación financiera disfrutas más impartiendo como formadora?
Disfruto especialmente explicando el interés compuesto. Ver cómo los alumnos entienden su potencial y cómo cambia su percepción del ahorro es siempre un momento clave. Además, me gusta combinarlo con el impacto de la inflación, porque cuando comprenden cómo erosiona el poder adquisitivo y cómo el interés compuesto ayuda a contrarrestarla, empiezan a ver realmente la importancia de invertir con una visión de largo plazo.
¿Qué valor crees que aporta el voluntariado a la sociedad?
Es una forma directa y altruista de contribuir a construir una sociedad más preparada y solidaria en un entorno financiero cada vez más relevante en nuestro día a día.
¿Un consejo financiero básico que, como formadora, siempre compartes con tus alumnos?
Empieza a ahorrar antes de que lo necesites y hazlo de forma automática. La constancia, incluso con pequeñas cantidades, es lo que realmente marca la diferencia a largo plazo.





























