La próxima Jornada EFPA de Asesoramiento Financiero que se celebrará el 14 de octubre en Oviedo reunirá a algunas de las principales gestoras y expertos del sector para analizar los grandes retos que afrontan los mercados en un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica, la transformación tecnológica y los nuevos equilibrios económicos.
Entre los participantes estará DNB Asset Management, que compartirá su visión sobre las tendencias de inversión que están redefiniendo las carteras a largo plazo. Hablamos con Isabel Lamana, Sales Manager Iberia, que adelanta algunas de las claves que abordará durante su intervención.
2026 está siendo un año marcado por la incertidumbre. ¿Qué está moviendo realmente los mercados y qué supone más ruido que un verdadero impacto para el inversor?
2026 está demostrando, una vez más, la importancia de distinguir entre el ruido de corto plazo y los cambios que realmente están transformando la economía. Geopolítica, tensiones comerciales, energía o tipos de interés generan incertidumbre y volatilidad, pero también están acelerando decisiones de inversión que probablemente nos acompañarán durante muchos años.
De hecho, detrás de muchos de los riesgos actuales también encontramos oportunidades. La preocupación por la seguridad está impulsando la inversión en defensa; la búsqueda de una mayor autonomía estratégica está obligando a reconsiderar cadenas de suministro y el acceso a materias primas; y el desarrollo de la inteligencia artificial está generando enormes necesidades de inversión en tecnología, centros de datos, redes eléctricas y capacidad energética.
Por eso, más que centrarnos únicamente en qué puede salir mal, creemos que es importante preguntarnos qué inversiones serán necesarias para dar respuesta a estos desafíos y qué compañías pueden beneficiarse de ellas. Los mercados pueden reaccionar con fuerza ante un titular sin que este cambie necesariamente la capacidad de una compañía para generar beneficios a largo plazo. Saber distinguir entre ambos escenarios es fundamental.

Con los vaivenes del corto plazo, ¿dónde están las oportunidades para carteras de medio y largo plazo?
Creemos que las oportunidades están precisamente en aquellas áreas donde se están produciendo transformaciones estructurales y grandes necesidades de inversión.
En tecnología, la inteligencia artificial continúa impulsando la inversión, no solo en las grandes plataformas, sino también en semiconductores, software, centros de datos y toda la infraestructura necesaria para su desarrollo.
En energía, el crecimiento de la demanda eléctrica vuelve a situar a la energía nuclear en el centro del debate. Muy ligada a estas transformaciones aparece otra oportunidad: los materiales críticos, imprescindibles para el desarrollo tecnológico, la electrificación, las infraestructuras, la energía o la defensa.
En defensa europea, estamos asistiendo a un cambio estructural impulsado por la necesidad de reforzar la seguridad y avanzar hacia una mayor autonomía estratégica. Y también encontramos oportunidades en sectores más tradicionales, como el financiero, ampliando así el abanico de posibilidades para construir carteras diversificadas.
Y no creemos que haya que plantear la gestión activa y la pasiva como alternativas excluyentes. Son herramientas diferentes y complementarias. Lo importante es entender qué papel queremos que desempeñe cada una dentro de una cartera. En definitiva, no existe una única oportunidad ni una única forma de capturarla. Se trata de identificar dónde se están produciendo los grandes cambios y elegir la herramienta adecuada para participar en ellos.
En un entorno tan cambiante, además de marcado por la incertidumbre, ¿qué riesgos cree que pueden estar infravalorando hoy los inversores?
Quizá uno de los riesgos que menos se comenta es el riesgo de expectativas. No se trata de cuestionar grandes tendencias como la inteligencia artificial, sino de preguntarnos cuánto de ese crecimiento futuro está ya reflejado en las valoraciones.
Una compañía puede tener un negocio excelente, crecer con fuerza y estar perfectamente posicionada y, aun así, no ser necesariamente una buena inversión a cualquier precio.
También nos preocupa la concentración del mercado. Cuando gran parte de las expectativas descansa sobre un número reducido de compañías o sobre una misma narrativa, cualquier decepción puede amplificar los movimientos del mercado.
Por eso, ante tendencias tan potentes como la IA, la energía o la defensa, creemos que la selección es más importante que nunca. No basta con acertar la tendencia: hay que identificar qué compañías pueden traducir ese crecimiento en beneficios de forma sostenible y hacerlo a una valoración razonable.
¿Cuáles son las principales ideas o mensajes que te gustaría que el público asistente se llevara de esta jornada?
Me gustaría que se llevaran sobre todo tres ideas. La primera, que la incertidumbre también genera oportunidades. Estamos viviendo grandes transformaciones que ya se están materializando en las decisiones de inversión de gobiernos y empresas, en ámbitos como la tecnología, la energía, la defensa o los materiales críticos. Ante cambios de esta magnitud, creemos que contar con gestores especializados puede marcar la diferencia a la hora de identificar dónde están realmente las oportunidades.
La segunda, mantener una visión de largo plazo. No se trata de acertar cuál será el próximo titular, sino de entender qué cambios van a marcar los próximos años y saber posicionarse ante ellos.
Y la tercera, que no tienen que recorrer ese camino solos. Desde DNB Asset Management y todo el equipo de Iberia estamos a su disposición para acompañarles, compartir nuestras soluciones y ayudarles en todo lo que necesiten. Porque donde algunos ven incertidumbre, otros encuentran oportunidades.





























