Mientras el mundo tiene los ojos puestos en el Mundial 2026, donde Argentina defiende el título con Messi como máximo goleador de la historia y Portugal lucha por su primera Copa del Mundo bajo la capitanía de Cristiano Ronaldo, no está de más recordar que el duelo entre los dos mejores futbolistas de la historia no se libra solo en el terreno de juego. Compiten también en el de la construcción y gestión de fortunas que superan los mil millones de dólares.
Lionel Messi ha ingresado oficialmente en el grupo de los deportistas multimillonarios, según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg. Según esa información, publicada en el mes de mayo, el exfutbolista del FC Barcelona e Inter Miami habría superado el umbral de los 1.000 millones de dólares de patrimonio neto tras acumular más de 700 millones de dólares en salarios y primas deportivas desde 2007, a los que se suman sus ingresos por patrocinios, inversiones y la revalorización de sus activos.
Socios de un club particular
El dato no solo confirma la dimensión económica de su carrera, sino que lo sitúa junto a Cristiano Ronaldo en un club particular: el de los futbolistas que han logrado construir fortunas superiores a los mil millones de dólares a partir de su actividad deportiva y empresarial.
Cualquier asesor financiero querría tener un cliente así. En el caso del portugués, ese cliente es la persona más popular del mundo en Instagram con más de 600 millones de seguidores, y como deportista de élite ha logrado a sus 41 años el gran contrato de su vida, justo cuando otros se despiden de su actividad. Cristiano Ronaldo, en el ocaso de su carrera como futbolista, firmó en junio de 2025 una extensión de su contrato con el equipo saudí Al-Nassr hasta 2027, en un acuerdo valorado en más de 676 millones de dólares que ha sido calificado como el más lucrativo de la historia del deporte.
Los millones del nuevo contrato pasarán a incorporarse a su amplio patrimonio neto calculado en entre 1.200 y 1.400 millones de dólares, una cantidad que lo sitúa entre los deportistas más ricos del mundo, junto a Lionel Messi.
Cristiano Ronaldo, la persona detrás del patrimonio
La mayor parte de ese creciente patrimonio financiero lo gestiona Miguel Lopes Marques, un asesor financiero que ha ido creciendo a la sombra del deportista portugués hasta llegar a crear en 2018 LMCapital Wealth Management desde la que se encarga de los intereses económicos de Ronaldo.
Su papel junto a Ronaldo no ha sido, por ahora, tan importante como el del representante del jugador, Jorge Mendes, que a través de la agencia Gestifute es el que ha negociado tanto sus contratos futbolísticos como los contratos de patrocinio que aportan buena parte de las cantidades de su patrimonio. Pero, todo indica que, una vez retirado, el papel de Miguel Lopes como asesor patrimonial podría ganar más relevancia.
Miguel Lopes Marques (52) comenzó a trabajar en Arthur Andersen Portugal, pasó después a la sucursal portuguesa del ABM Amor Bank N V. En 2006, se encargó de poner en marcha la filial portuguesa del Anglo Irish Bank Suisse. En junio de 2018 creó su propio grupo, que se dedica fundamentalmente a la gestión de carteras. Su firma instalada en la Avenida de la Liberdade en la capital de Portugal gestiona actualmente algo más de 1400 millones de euros. Cuenta también con una oficina en la segunda ciudad portuguesa, Porto.
El club de los deportistas multimillonarios
Lopes Marques es a Cristiano Ronaldo lo mismo que Jump Management a Michael Jordan o Team8 a Roger Federer. Jordan, Federer, como también LeBron James, forman parte del club de multimillonarios al que se ha sumado Ronaldo. Como hombre de total confianza de Ronaldo, Miguel Lopes Marques figura como director de algunas de las empresas adquiridas por la estrella futbolística.
Una de las características de los deportistas millonarios es su interés por adquirir la propiedad de equipos deportivos. Michael Jordan fue propietario mayoritario de los Charlotte Hornets hasta la venta de su participación en 2023, cerrando así una de las etapas más icónicas de un deportista en la gestión de una franquicia NBA.
LeBron James, además de su participación en la cadena de restauración Blaze Pizza, es un inversor relevante a través de Fenway Sports Group, el conglomerado deportivo propietario del Liverpool, uno de los clubes más importantes de Europa.
El peso de la familia
En el caso de Lionel Messi, el jugador con el que siempre se le ha comparado y con el que durante muchos años se repartió el premio de la “Balón de Oro” como mejor jugador del mundo, la gestión de su patrimonio ha estado históricamente vinculada a su entorno familiar. Su padre, Jorge Messi, ha supervisado tradicionalmente sus contratos deportivos y comerciales. Su hermano, Matías Messi, ha estado presente en la gestión del entorno personal y de representación del jugador.
Messi ha desarrollado además una estructura societaria en España que canaliza parte de sus intereses empresariales. Entre ellas destaca Limecu España 2020 SL, vinculada a su actividad económica, así como la sociedad inmobiliaria Edificio Rostower SOCIMI, orientada a inversiones patrimoniales de carácter familiar.
Recurrir a la familia e invertir en activos inmobiliarios es habitual entre grandes deportistas. Cristiano Ronaldo también mantiene ese patrón: su hermano, Hugo Aveiro, participa en la gestión de varias de sus sociedades. Sin embargo, la planificación global de su patrimonio se apoya en asesores especializados como Miguel Lopes Marques, responsable de la gestión de parte de sus estructuras empresariales.
Cristiano Ronaldo, todo un personaje
Cristiano Ronaldo debe su nombre a Ronald Reagan, por la admiración que su padre sentía por el expresidente, más por su faceta de actor. Nacido en Madeira, se ha convertido en uno de los grandes iconos globales de Portugal. La isla alberga el Aeropuerto Internacional Cristiano Ronaldo y el Museo CR7, dedicado a su trayectoria deportiva.
Su actividad empresarial incluye hoteles desarrollados junto al grupo Pestana, gimnasios, clínicas de salud y bienestar, una marca de moda y distintos proyectos vinculados al deporte y al ocio. A ello se suma una importante cartera inmobiliaria repartida entre Portugal, España y Arabia Saudí.
Como ocurre con las grandes fortunas internacionales, la gestión de patrimonios de esta escala requiere un amplio equipo de abogados, asesores fiscales y especialistas financieros. A lo largo de su carrera, Cristiano Ronaldo ha recurrido a distintos despachos internacionales para estructurar sus inversiones y afrontar los procedimientos tributarios derivados de una actividad económica global.
En ese grupo se encuentra su abogado personal, Carlos Osorio de Castro. Aunque ha utilizado también otros bufetes de abogados como de Garrigues en España a propósito de las declaraciones de IRPF de los años 2011 y 2013. De sus problemas con Hacienda en España se encargaron también los abogados de Baker McKenzie.
El ingreso de Lionel Messi en el club de los multimillonarios confirma que el gran duelo del fútbol contemporáneo ya no se libra únicamente en los estadios. También se disputa en el terreno de la creación, gestión y preservación de enormes patrimonios, donde la figura de los asesores financieros y estructuradores de riqueza adquiere un papel cada vez más relevante.

