Si hay una palabra que define a Míriam como voluntaria es, sin duda, “participativa”, porque allí donde hay una acción o un proyecto que desarrollar o impulsar —llámale taller o maratón—, está ella. Participó en la primera clase del Programa de EFPA de Educación Financiera en Universidades en Barcelona.
Los formadores voluntarios certificados de EFPA, protagonistas del Programa de Educación Financiera, son también los protagonistas de nuestro particular calendario 2026, donde dedicamos cada mes a uno de los formadores voluntarios más destacados del programa. ¡Seguimos con Míriam Rovira, nuestra formadora voluntaria EFPA del mes de febrero!
¿Qué es lo que más te gusta de tu faceta como formador/a?
Poder transmitir a los alumnos parte de mi experiencia como asesora financiera. La base que toda persona necesita para tener una salud financiera adecuada es difícil de adquirir mediante autoaprendizaje. La educación básica no incluye conocer qué es una renta, qué impuestos pagamos, cómo invierto mi ahorro, cómo gestiono mi economía, qué es un presupuesto, etc. Poder ayudar a los alumnos a entender la importancia de estos conceptos, así como ofrecerles una base para tomar sus mejores decisiones y cambiar su rumbo financiero, es muy satisfactorio.
¿Qué te motivó a unirte al programa como voluntario/a, Míriam?
En mi paso por BBVA o Deutsche Bank he estado vinculada a sus programas de educación financiera. Al estar fuera del sector bancario tradicional, encontré en este programa la oportunidad de seguir aportando a nuestro futuro (los jóvenes) mi granito de arena.
¿Alguna anécdota o momento especial que recuerdes dando formación?
En una de las clases que impartí con mi compañero Eduard Morella, pasadas las 14 h y después de dos horas de formación, seguíamos respondiendo preguntas de los estudiantes, que hacían cola para hablar con nosotros. Que estén allí de forma voluntaria y que, media hora después de terminar la clase, sigan preguntando dice mucho de su interés y de sus ganas de aprender.
¿Qué tema o concepto de educación financiera disfrutas más impartiendo?
Es una realidad que todos los temarios resultan atractivos para los estudiantes. Si tengo que escoger uno: los productos financieros; explicar la diferencia entre una tarjeta de crédito y una de débito, entre un fondo y un ETF, etc.
¿Qué valor crees que aporta el voluntariado a la sociedad, Míriam?
Como en todos los ámbitos, es un grano de arena… pero con muchos, podemos mover el mundo.
¿Un consejo financiero básico que siempre compartes con tus alumnos?
Como siempre me decía mi abuela: no existen duros a cuatro pesetas. Como nuestros estudiantes no han vivido las pesetas, les recalco: no es oro todo lo que reluce. Hoy tienen, a un clic, la contratación de productos financieros. Sin una base de educación financiera dejamos a la gente más joven vulnerable a estafas y a decisiones erróneas que pueden condicionar sus actos y su futuro. Una mala inversión o decisión puede perjudicar su salud financiera. Por eso es tan importante formar a todos, jóvenes y no tan jóvenes.






























