David Broncano lleva unas cuantas temporadas preguntando a sus invitados por el dinero que atesoran en sus cuentas (el famoso “dinero en el banco”, aunque en otras ocasiones reformule la pregunta para dar con el patrimonio acumulado). El desfile de emociones que ha suscitado dicha pregunta es amplísimo y va desde el rubor absoluto hasta la carcajada nerviosa.
Es difícil extraer una reacción general, aunque, con el tiempo y anticipación, muchos invitados hayan aprendido a articular su respuesta, ya sea para facilitar el dato con precisión quirúrgica o para evadirlo. No así otros tantos, más aparentemente irreverentes o alejados de lo percibido como cortés o pertinente, que no han dudado un segundo en abrir las puertas de su cuenta corriente.
Una reacción sí se ha repetido, especialmente en las primeras temporadas: la sorpresa, el rubor e incluso pánico a tener que enfrentar una conversación sobre el dinero, hasta el punto de preferir responder a cualquier otra cosa. Y sigue pasando. Pocos, en cualquier caso, la han recibido con naturalidad, porque hablar de dinero, el que poseemos, el que tenemos ahorrado, el que ganamos o incluso el que hemos perdido, nos incomoda y se percibe como inadecuado o propio de la esfera íntima.
En la mesa sí se habla de dinero
El problema es que incluso en la esfera íntima no es una conversación habitual. De ahí una expresión popular que aún se arrastra en muchos hogares: “en la mesa no se habla de dinero”. Pero entonces, ¿dónde? Si precisamente es en la mesa donde hablamos con nuestra pareja, hijos, hermanos, padres y amigos (si el móvil aún no ha desviado nuestra atención).
Sea o no en la mesa, lo cierto es que hablamos poco dinero. Es, aún hoy, un tabú. A la baja, por suerte, pero tabú. Y por más que pueda parecer algo fuera de lugar, hablar de dinero “es de buena educación”. De una en concreto y más necesaria que nunca: de la educación financiera.
“Habla de dinero: es de buena educación” es el lema bajo el que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha desplegado una nueva edición de la #GlobalMoneyWeek2026 (la primera tuvo lugar en 2015), una iniciativa mundial de concienciación sobre la importancia de que los jóvenes adquieran unas nociones financieras desde muy temprana edad y de que vayan desarrollando los conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para tomar unas decisiones financieras sólidas que, a la larga, les permitan alcanzar un bienestar y una resiliencia financieros.
Integrar la conversación en el día a día
Como explican desde la OCDE, la vida financiera de los jóvenes está llena de decisiones: “desde ganar su primer sueldo hasta gestionar los préstamos estudiantiles; desde comprender las inversiones hasta protegerse de las estafas; y desde controlar los gastos hasta mantenerse al día con los amigos”.
Todo ello pasa por hablar de dinero con naturalidad: para responder —o incluso para no tener aún todas las respuestas—, pero sí para integrar la conversación como algo habitual. Al fin y al cabo, el día a día no deja de ser una sucesión de pequeñas decisiones financieras.
Quizá la pregunta de Broncano no sea la adecuada en tanto que la respuesta suele reducirse a una mera cantidad, pero sí es interesante ver que la sola formulación de la pregunta abre hilos de conversación hacia la capacidad de ahorro (o la no capacidad) de los invitados, las metas vitales, los gastos comunes, la vivienda, la hipoteca, etc. La vida, en cualquier caso.
La buena educación
La educación financiera proporciona las herramientas —desde los fundamentos del presupuesto hasta como moverse por las finanzas digitales— para abrir conversaciones que ayuden a prevenir la ansiedad y los errores. Por eso, hablar de dinero es de buena educación y hacer las preguntas adecuadas una excelente manera de iniciarse en la planificación financiera.
Lo saben bien los voluntarios certificados EFPA que imparten talleres a través del Programa EFPA de Educación Financiera, muchos de los cuales lo hacen en las aulas, dentro del proyecto UNIverso Financiero, su alter ego universitario.
Esas preguntas lanzadas al inicio de la clase no solo rompen el hielo con el alumno, sino que pueden ser el principio de una planificación financiera personal capaz de transformar vidas y de marcar un rumbo seguro, algo de lo que hablarán Rafael Faus, profesor de Finanzas y Senior Financial Planner, y Andrea Carreras-Candi, directora de EFPA España, en el webinar Transformando vidas a través de la Educación Financiera.
Ellos, más que nadie, saben lo importante que es hablar de dinero y lo poco que, sin embargo, se habla. Seamos pues, más “educados” y empecemos a hablar de dinero.






























