El próximo 5 de octubre, Día de la Educación Financiera, asesores y asesoras financieros certificados, voluntarios del Programa EFPA de Educación Financiera, compartirán con los participantes herramientas prácticas para poner orden en sus finanzas, definir objetivos y comenzar a invertir con criterio. Será en la III Maratón Financiera Online de EFPA España. Detrás del lema que acompaña esta edición, “Ahorra. Invierte. Avanza”, se esconde una secuencia con lógica propia, una hoja de ruta para construir bienestar financiero y tomar mejores decisiones, que las mismas voluntarias nos explican.
Todos conocen las 3R (y si no las conoces… es el momento). Pero quizá no tantos sepan que la regla de las tres erres, formulada por el entonces primer ministro de Japón, Junichiro Koizumi, durante la cumbre del G8 de 2004, nació con un objetivo muy concreto: cambiar hábitos para gestionar mejor los recursos y construir un futuro más sostenible.
Algo parecido sucede en el ámbito financiero que atañe a todos los hogares. Si reducir, reutilizar y reciclar nos ayudan a cuidar los recursos del planeta, ahorrar, avanzar e invertir permiten gestionar mejor los recursos económicos. Son tres acciones transformadoras. Tres verbos que implican movimiento. Y el punto de partida del lema del Día de la Educación Financiera, que tiene lugar el lunes 5 de octubre (si bien son muchas las actividades que se extienden a todo el mes).
Tres verbos para el cambio: Ahorrar, invierte, avanza
Ahorrar es el punto de partida. Significa reservar hoy una parte de los recursos para ganar tranquilidad mañana. Avanzar supone dar un paso más: poner orden a las finanzas, fijar objetivos y decidir hacia dónde queremos dirigir nuestros esfuerzos. Invertir llega después, cuando el ahorro adquiere un propósito y se convierte en una herramienta para construir el futuro.
Es también el eje que vertebra la III Maratón Financiera Online de EFPA España dentro del Programa EFPA de Educación Financiera. Como ocurre con las 3R, ninguna de estas acciones funciona de forma aislada. Reducir sin reciclar tiene un impacto limitado. Del mismo modo, invertir sin objetivos ni planificación suele convertirse en una decisión improvisada. El verdadero valor aparece cuando los tres verbos actúan de forma conjunta y se convierten en una hoja de ruta.
Para Carmen Albalá, ahorrar es mucho más que reservar dinero: es una forma de cuidar el futuro y ganar libertad de elección. “Cada pequeño ahorro es una forma de decirte a ti mismo que tu futuro también importa”, señala. También recuerda que avanzar significa comprender nuestras finanzas para tomar decisiones con mayor confianza, mientras que invertir consiste en dar al dinero la oportunidad de crecer sin caer en falsas promesas de enriquecimiento rápido.
Una visión similar comparte Elena Álvaro, que define el ahorro como una herramienta para construir tranquilidad, el avance como la capacidad de convertir las intenciones en decisiones concretas y la inversión como la manera de poner los ahorros a trabajar mediante planificación, diversificación y una adecuada gestión del riesgo.
María Pazos introduce además un elemento esencial: el tiempo. Ahorrar es decidir cómo queremos vivir mañana; avanzar supone aprovechar el tiempo disponible para actuar; e invertir evita que el dinero pierda valor con el paso de los años. En el fondo, resume, las tres acciones persiguen un mismo objetivo: cuidar de nuestro “yo” futuro.
Por su parte, Silvia Soutullo aporta una dimensión especialmente práctica. Defiende que el ahorro debe separarse de los ingresos antes de pensar en el gasto y no al revés. Solo así se convierte en un hábito efectivo. Desde esa base, anima a los ciudadanos a tomar las riendas de su planificación financiera y a utilizar la inversión como una herramienta para combatir el impacto de la inflación y acercarse a sus metas.
La idea de progreso gradual aparece también en el mensaje de Virginia Lamana. Ahorrar permite disponer de más opciones; avanzar ayuda a convertir esas opciones en oportunidades; e invertir contribuye a multiplicarlas. Un recorrido orientado a construir un futuro con mayor tranquilidad y estabilidad.
Finalmente, Yurena Almeida insiste en la importancia de dar sentido al dinero. Ahorrar aporta seguridad, pero avanzar exige definir objetivos y decidir hacia dónde queremos dirigir nuestras finanzas. La inversión llega después, como una herramienta para proteger el poder adquisitivo y avanzar hacia esas metas desde una estrategia alineada con el horizonte temporal y el riesgo asumible.

