El escenario actual plantea importantes desafíos para la renta fija. A la hora de gestionar o invertir en este tipo de activos, resulta fundamental comprender el entorno económico y financiero en el que se desarrollan las inversiones. No se trata de intentar adivinar dónde se situará la inflación dentro de unos meses, sino de interpretar las dinámicas que marcarán los mercados y condicionarán la toma de decisiones.
Esta es una de las principales conclusiones compartidas por David Ardura, director de Inversiones de Finaccess Value, durante el webinar organizado por EFPA España, titulado “Renta fija: claves para navegar en un escenario turbulento”, que reunió a más de 500 inscritos. Durante la sesión, Ardura analizó los retos y oportunidades que afrontan los inversores en un entorno marcado por la incertidumbre económica y la volatilidad de los mercados. Este es el resumen de lo más destacado de esta sesión.
Renta fija: cuando los tipos altos vuelven a crear oportunidades
Durante muchos años, hablar de renta fija era hablar de rentabilidades reducidas. Hoy el escenario es diferente. La inteligencia artificial, las tensiones geopolíticas, la inflación y el elevado endeudamiento público están transformando los mercados. Todos estos factores tienen algo en común: necesitan capital y presionan los tipos de interés al alza. Paradójicamente, ese entorno más exigente también está devolviendo atractivo a la renta fija.
Tres fuerzas que están cambiando el mercado
Hay tres grandes factores detrás del nuevo escenario.
El primero es la inteligencia artificial. Su desarrollo exige enormes inversiones y las grandes compañías necesitan recurrir al mercado de bonos para financiarlas. El segundo es la presión del conflicto de Irán sobre el precio del petróleo. El encarecimiento del crudo alimenta las expectativas de inflación y aumenta el riesgo de que aparezcan efectos de segunda ronda, por ejemplo, sobre los salarios. El tercero es el incremento del endeudamiento público. Los Estados gastan más de lo que ingresan y recurren a nuevas emisiones de deuda para financiar sus déficits.
El resultado es sencillo: Estados, grandes empresas y emisores privados compiten por captar el mismo dinero. Y esa competencia obliga a ofrecer mayores rentabilidades.
Escuchar lo que dicen los bonos
Los mercados de bonos suelen generar menos titulares que la Bolsa. Sin embargo, pueden ofrecer señales relevantes sobre el riesgo. Por ejemplo, en el caso de Meta, en 2026 sus diferenciales de crédito han aumentado mientras su cotización bursátil también lo hacía. Es decir, accionistas y bonistas parecen estar leyendo de distinta manera la situación.
La preocupación del mercado de deuda se centra en las crecientes necesidades de financiación. Las inversiones requieren más capital y eso puede deteriorar el balance. La cuestión de fondo es si esas inversiones serán capaces de generar suficiente rentabilidad para justificar la deuda asumida.
La deuda pública vuelve al radar
La curva de tipos anticipa un escenario de inflación persistente, algo que contrasta con las estimaciones de los organismos oficiales. La oportunidad surge cuando el peor escenario ya está incluido en el precio pues las curvas de tipos soberanas ya reflejan buena parte de estas preocupaciones. Las rentabilidades han subido y el mercado está incorporando escenarios exigentes. Precisamente ahí puede aparecer una oportunidad.
La curva europea ya anticipa un mayor tipo neutral y una mayor inflación pero las dinámicas de la economía europea son más desinflacionarias que inflacionarias. En Europa hay fuerzas estructurales que reducen la tasa neutral: una población longeva, una mayor propensión al ahorro y una inversión insuficiente. Son fuerzas que favorecen una tasa de interés neutral más baja. Por eso existe la posibilidad de que el mercado esté asignando carácter permanente a una situación que podría resultar más coyuntural.
En EE.UU. a pesar de Trump, la curva estadounidense también anticipa un mayor tipo neutral y también una inflación prolongada, aunque las razones para ello son más sólidas que en Europa. En EE.UU. las dinámicas inflacionarias y las deflacionarias están más equilibradas. En relación con la inflación y el crecimiento, las diferencias entre Estados Unidos y Europa son estructurales.
Francia representa uno de los focos de riesgo actuales. Sus desequilibrios fiscales han incrementado la preocupación sobre sus costes de financiación y sobre un posible contagio hacia otros países europeos.
Alemania como posible refugio
No todos los emisores públicos presentan el mismo riesgo. La oportunidad en Europa la encontramos en los países con mayor equilibrio en las cuentas públicas. Aunque las rentabilidades han aumentado de forma generalizada, Alemania mantiene una mayor disciplina fiscal. Esto hace que su deuda pueda resultar interesante en distintos escenarios.
Si la inflación acaba perjudicando al consumo y Europa pierde crecimiento, los tipos a largo plazo podrían caer. Y si aumentara el temor a una crisis de deuda europea, países como Alemania o Austria podrían volver a funcionar como refugio. Por ello, una subida generalizada de las rentabilidades puede generar oportunidades especialmente en emisores cuyos fundamentales no se han deteriorado en la misma medida.
Estados Unidos y la importancia del carry
En relación con la deuda estadounidense, a partir de datos históricos de 64 años, podemos ver que, tras comprar un bono estadounidense a diez años con una rentabilidad superior al 5%, se obtuvieron beneficios a tres años en el 98,56% de las ocasiones analizadas. Al ampliar el horizonte a cinco años, el porcentaje fue del 100%. La explicación está en una palabra fundamental: carry.
Es la rentabilidad que va generando la cartera por mantener los bonos. Ese ingreso acumulado funciona como un colchón ante movimientos adversos de los tipos. Y vuelve a ser suficientemente elevado como para desempeñar un papel central en la construcción de las carteras.
Más prudencia con el crédito corporativo
Aquí la lectura cambia. Mientras la deuda pública está descontando un escenario difícil, los diferenciales de la renta fija corporativa muestran mucha mayor complacencia. Los diferenciales del High Yield estadounidense se encuentran en niveles mínimos de los últimos 30 años.
Al mismo tiempo, asegurar la deuda (CDS) de grandes compañías tecnológicas como Alphabet, Meta o Amazon se está encareciendo. No significa que sean malas compañías. El problema está en sus enormes necesidades de inversión y en la deuda que podrían necesitar si la generación de caja no resulta suficiente para financiarlas.
¿Cómo construir una cartera en este entorno?
Una cartera de renta fija tiene tres grandes motores para generar rentabilidad: el movimiento de la curva de tipos, los diferenciales de crédito y el carry.
En el escenario anteriormente descrito, los diferenciales ofrecen menos recorrido y pueden convertirse en una fuente de riesgo. La duración, en cambio, permite aprovechar oportunidades en emisores públicos de mayor calidad. Y el carry debería ocupar un lugar central. La propuesta pasa por combinar rentabilidad elevada con una sensibilidad controlada a los tipos y vencimientos relativamente cortos.
La clave está en la asimetría
Nadie sabe exactamente qué escenario acabará materializándose. Por eso, el objetivo no debería ser acertar una previsión concreta, sino construir una cartera capaz de desenvolverse razonablemente bien bajo diferentes circunstancias. La clave está en ser resistente. El concepto fundamental es la asimetría: buscar una cartera en la que existan más escenarios favorables que desfavorables y donde las posibles pérdidas sean más limitadas que las ganancias potenciales.
La rentabilidad interna de la cartera es el pilar que nos sostendrá la cartera, incluso en los escenarios más adversos (en los que se correlacionen las subidas de tipos y las subidas de los diferenciales de crédito). Después de la subida de tipos, la renta fija vuelve así a ofrecer herramientas para combinar rentabilidad, protección y diversificación. Para el inversor activo, el punto de partida es hoy más atractivo que hace un año.




























