Tras más de 20 años en banca privada y asesoramiento patrimonial, Jaime Calatayud ha dado el salto a Singular Bank como director de patrimonios guiado por una certeza: “la planificación financiera se ha convertido en el verdadero eje de la relación patrimonial”. Y, como vemos en el número 24 de Asesores Financieros EFPA, en su ‘brújula’ personal. Hoy compartimos la entrevista íntegra.
¿Qué te impulsó a tomar esta nueva dirección en tu carrera y qué visión buscas impulsar desde esta posición?
Después de más de veinte años en banca privada y asesoramiento patrimonial, buscaba incorporarme a un proyecto con una propuesta realmente diferencial dentro del sector. Singular Bank combina independencia, alta especialización, un enfoque integral de servicio al cliente y una clara apuesta por la innovación aplicada al asesoramiento, algo muy alineado con mi forma de entender la relación con el inversor.
Además, uno de los aspectos que más me ha sorprendido positivamente en esta nueva etapa es el gran equipo humano que hay detrás del proyecto. He encontrado profesionales con muchísimo nivel, muy orientados al cliente y con una cultura de colaboración muy sólida, algo fundamental para ofrecer un asesoramiento realmente diferencial.
Mi visión es contribuir a un modelo donde planificación financiera, cercanía y sofisticación patrimonial convivan de forma natural. Creo que el cliente demanda cada vez más un asesoramiento global, apoyado en capacidades especializadas y en soluciones adaptadas a estructuras patrimoniales cada vez más complejas.
Define brevemente tu nuevo rol, Jaime…
Como banquero senior en Singular Bank, mi función consiste en acompañar a clientes de alto y muy alto patrimonio en la gestión integral de sus necesidades financieras y patrimoniales. El asesoramiento hoy exige una visión mucho más global, donde la planificación financiera tiene un papel central en la definición de objetivos, estructura patrimonial y toma de decisiones de inversión.
Además, el hecho de contar con una gestora propia como Singular Asset Management aporta una ventaja competitiva muy relevante, ya que permite combinar capacidades internas de gestión con una arquitectura abierta y acceso a soluciones de terceros. A ello se suman capacidades diferenciales como Corporate Advisory, especialmente valiosas para empresarios y familias con estructuras patrimoniales complejas. Esa combinación permite ofrecer una propuesta de valor mucho más sólida, flexible y personalizada para el cliente.
Mirando hacia atrás, ¿qué lecciones clave has aprendido que resultan útiles para liderar en este cambio de rumbo, Jaime?
La principal lección es que la confianza sigue siendo el activo más importante en banca privada. En un entorno donde la información y el acceso a productos son cada vez más homogéneos, el verdadero diferencial está en la calidad del asesoramiento y en la capacidad de acompañar al cliente a largo plazo. La proactividad, la anticipación a las necesidades del cliente y la cercanía siguen siendo elementos fundamentales, siempre desde la humildad, pero también desde la determinación y el criterio profesional.
También he aprendido que la planificación financiera y patrimonial son esenciales para construir relaciones sostenibles y aportar valor más allá de la rentabilidad puntual. Por otro lado, la evolución tecnológica obliga a mantener una mentalidad abierta y adaptativa. Liderar hoy implica combinar experiencia, capacidad analítica y cercanía en un entorno mucho más dinámico y sofisticado.
¿Qué aprendizajes clave te están ayudando a liderar en esta nueva etapa, Jaime?
Uno de los principales aprendizajes es entender que la innovación ya forma parte estructural del asesoramiento financiero. Herramientas como Singularity muestran cómo la inteligencia artificial puede mejorar el análisis, la preparación comercial y la personalización de propuestas para el cliente. Pero, al mismo tiempo, esta evolución refuerza aún más la importancia del criterio humano y del conocimiento profundo del inversor.
Además, estoy comprobando cómo muchos de los conceptos y metodologías adquiridos durante mi formación como European Financial Planner (EFP), y que quizá en otras etapas no tenían tanto protagonismo, hoy son plenamente estratégicos en Singular Bank. La planificación financiera se ha convertido en el verdadero eje de la relación patrimonial. La combinación entre tecnología, planificación y capacidad de ejecución será cada vez más determinante.
Si pudieras anticipar un cambio estructural o tendencia en asesoramiento financiero en los próximos 3-5 años, ¿cuál sería?
Creo que el gran cambio será la consolidación de un modelo de asesoramiento mucho más integral, donde la gestión de inversiones dejará de ser el único eje de la relación con el cliente. Cada vez tendrá más peso la planificación financiera y patrimonial, incorporando de forma coordinada aspectos como fiscalidad, sucesión, liquidez, financiación o activos alternativos.
La inteligencia artificial y la tecnología jugarán un papel muy relevante en análisis, personalización y eficiencia operativa, permitiendo a los banqueros dedicar más tiempo al asesoramiento de valor añadido. Sin embargo, especialmente en banca privada, el verdadero diferencial seguirá estando en el criterio profesional, la cercanía y la capacidad de interpretar situaciones patrimoniales complejas.
En este contexto, las entidades que realmente marcarán diferencias serán aquellas capaces de combinar tecnología, arquitectura abierta, capacidades propias de gestión y servicios especializados como Corporate Advisory, ofreciendo una propuesta global para empresarios y familias con necesidades cada vez más sofisticadas.



























