Tras décadas de estabilidad y cooperación transatlántica, el tablero global se ha reconfigurado con rapidez. Con Trump al frente, la alianza entre Estados Unidos y Europa atraviesa su momento más delicado en setenta años, y el nuevo escenario obliga al continente a redefinir su papel estratégico en un mundo cada vez más fragmentado. Lo sabe bien Mario Weitz, consultor del Banco Mundial, que el próximo 9 de marzo estará presente en la próxima Jornada de Asesoramiento Financiero organizada por EFPA España. Él será el encargado de analizar el impacto de la nueva geopolítica en la economía y los mercados.
¿Cómo afectará esta nueva fragmentación geopolítica a Europa y a su relación estratégica con Estados Unidos en los próximos años?
No cabe duda de que, tras años de globalización —beneficiosa para la economía mundial—, hemos entrado en una tormenta perfecta. Llevamos dos años en los que la geopolítica ha cambiado radicalmente: setenta años de alianza occidental entre Estados Unidos y Europa, que habían funcionado muy bien, se han deteriorado de forma notable. Esto quedó especialmente claro en la reciente reunión de Múnich, donde Rubio, el canciller y el ministro de Relaciones Exteriores de Estados Unidos lo explicaron con menos crudeza que Vance el año pasado, pero con igual claridad.
Nos dirigimos hacia un mundo nuevo, en el que se espera que Europa siga siendo aliada de Estados Unidos, pero en condiciones distintas: no se prevé que Estados Unidos continúe financiando la defensa europea, y Europa tendrá que incrementar de forma significativa su gasto militar. Washington se muestra muy crítico con la inmigración, con el modelo energético basado en energías limpias y, en general, con el esquema tradicional de cooperación.
En este contexto, Estados Unidos —más allá de las ocurrencias de Trump— reacciona ante la amenaza de China, que disputa su liderazgo mundial, adoptando posturas nacionalistas, proteccionistas y centradas en sí mismo, algo que no resulta positivo.
¿Qué implicaciones concretas tendrá la fragmentación geopolítica en los mercados europeos?
Las implicaciones para los mercados europeos dependerán, por tanto, de la reacción de Europa. La experiencia demuestra que mostrarse débil ante Trump no funciona: cuando Europa ha respondido con firmeza —como ocurrió con los aranceles o con el caso de Irlanda, tras las tensiones en Davos—, Trump ha retrocedido. Europa es un “enano militar” y un “enano político” por su falta de unidad, pero sigue siendo una potencia económica mundial, y debe hacer valer ese peso.
El impacto final dependerá de si Europa actúa unida o dispersa, y ambas posibilidades están abiertas. La única vía para no seguir perdiendo relevancia en la economía global es mantener una postura común frente a los desafíos que plantea Trump. Además, Europa deberá buscar nuevos mercados, como las alianzas con Mercosur o con Asia, en respuesta al proteccionismo estadounidense. Si Europa se mantiene cohesionada, la reacción será positiva; si continúa fragmentada, los mercados europeos sufrirán las consecuencias de esta nueva fragmentación geopolítica.
“La banca —especialmente la española— atraviesa un momento muy favorable, con beneficios extraordinarios, márgenes históricamente altos y balances más sólidos desde la crisis de Lehman Brothers“
Mario Weitz, consultor del Banco Mundial
¿Qué sectores pueden verse más favorecidos o perjudicados por esta nueva etapa?
En cuanto a los sectores más favorecidos o perjudicados, es evidente que la defensa será uno de los grandes beneficiados: Europa tendrá que aumentar de forma sustancial su gasto militar. También la banca —especialmente la española— atraviesa un momento muy favorable, con beneficios extraordinarios, márgenes históricamente altos y balances más sólidos desde la crisis de Lehman Brothers.
Otro sector bien posicionado es el de las actividades menos dependientes del ciclo económico. Aunque no se prevé necesariamente una recesión, algunos analistas advierten de una posible burbuja vinculada a la inteligencia artificial y de un menor crecimiento económico. En este contexto, sectores como la sanidad privada —impulsada por el deterioro de la sanidad pública, las listas de espera y el envejecimiento de la población— tienen un gran potencial de crecimiento.
¿Alguno más?
También se verán favorecidas las empresas vinculadas a determinados commodities, especialmente el litio y el cobre, esenciales para la revolución tecnológica, así como las relacionadas con tierras raras. Entre los activos, el oro sigue destacando como refugio en un entorno de volatilidad. Entre los perjudicados, el bitcóin —sobre el que siempre he sido crítico— y el propio dólar, que se está depreciando y cuya caída no incomoda a Trump. La incertidumbre sobre la economía estadounidense y la imprevisibilidad del presidente contribuyen a esta tendencia.
En cuanto a sectores vulnerables, la inteligencia artificial genera dudas: aunque transformará radicalmente nuestra vida en los próximos años, algunas empresas estadounidenses cotizan a precios extremadamente elevados, lo que podría derivar en una burbuja si los resultados no cumplen las expectativas. Las energías fósiles, pese a los acuerdos petroleros de Trump con Venezuela, siguen en declive. Esto no significa que las energías limpias vayan a dominar de inmediato, pero sí que el sector fósil está tocado.
¿Qué mensaje principal te gustaría poner en valor entre los asistentes a la jornada?
El mensaje final para los asistentes es claro: tras setenta años de estabilidad, la geopolítica y la economía han entrado en una nueva etapa de turbulencias y cambios profundos. Será imprescindible seguir muy de cerca esta nueva geopolítica —no solo con Trump, Groenlandia, Venezuela o Irán, sino también con actores como China, Rusia y la propia Europa—, porque estos reposicionamientos condicionarán de manera decisiva los mercados y las inversiones. Sin desmerecer los análisis tradicionales, la geopolítica tendrá un papel central y deberá observarse con especial atención.
Este encuentro cuenta con el apoyo de Banco Mediolanum, Lazard Asset Management, Santalucia, J.P. Morgan Asset Management, RBC BlueBay AM, Swisscanto, Crescenta, Caser Asesores financieros.

