El desequilibrio financiero que deriva del actual sistema de pensiones sigue siendo un elefante en la habitación que, como comparte José Antonio Herce, socio fundador de LoRIS, urge abordar. El futuro, apunta el doctor en Economía, pasa por reforzar la previsión complementaria a la jubilación y prepararnos para mayores necesidades de renta y cuidados en una vejez cada vez más prolongada. El reto es inmenso, pero también lo es la oportunidad, como veremos de la mano del doctor en Economía en una nueva Jornada EFPA de Asesoramiento Financiero en Madrid, el próximo 9 de marzo.
Desde el punto de vista económico general, ¿cuáles son los grandes retos estructurales del sistema de pensiones en España?
El primero de todos ellos, con diferencia, es el de su impacto presupuestario. Es decir, los ingresos propios del sistema, las cotizaciones sociales son cada vez más insuficientes para financiar el gasto por prestaciones, que se está disparando a causa de una fórmula de cálculo de las pensiones explosivas, y deben ser complementadas con transferencias ya superiores a los 50 millardos de euros. Esto obliga a emitir deuda por el mismo importe del déficit público. Pero también impide destinar recursos a los otros grandes programas sociales como la educación, la sanidad, la dependencia, la vivienda o a otros programas, como la movilidad, la I+D o el territorio. Mientras la Seguridad Social (SS) no sea sostenible con sus propios recursos los problemas presupuestarios se agudizarán.
¿Cree que se han realizado avances significativos que respondan a los retos que demanda la jubilación?
Es claro que no. La creciente insuficiencia financiera, a pesar del importante aumento de los ingresos por cotizaciones, que están tensando fuertemente el coste laboral de la empresa, la mejora de los salarios brutos y la capacidad de generar ingresos netos suficientes de muchos autónomos, el déficit contributivo de la SS es creciente y ya muy elevado. Las reformas del ciclo 2021-2023 solo han complicado este problema. La deuda explícita de la SS alcanza ya, según el Banco de España, los 126 millardos de euros a finales de 2025 y posiblemente superará los 136 millardos en el presente año.
Pero si sumamos a esta las transferencias de los últimos años, que se han financiado con deuda soberana, llegaríamos a los 600 millardos de euros atribuibles a la insuficiencia financiera de la cuenta contributiva de la SS. Más aún, el INE destaca en su publicación regular “Tabla de Pensiones Ano 2021” que la deuda contingente (derechos futuros de pensionistas y cotizares) llegaba a algo más de 5 billones de euros, es decir… ¡el 500% del PIB en dicho año! A ver qué muestran las tablas de 2023 cuando se publiquen seguramente este año.
“El marco actual de mercado es raquítico, pues el ahorro para la jubilación en España apenas llega al 25% del PIB, y eso siendo muy generosos en la tipología de productos que pudiéramos llamar previsionales”
José Antonio Herce, doctor en Economía y socio fundador de LoRIS
¿Cómo pueden contribuir los asesores a mejorar la cultura de la previsión en nuestro país?
En España todo está por hacer en materia de ahorro para la jubilación. Es decir, con una normativa y regulación que datan ya de hace casi cuatro décadas, desde finales de los años 80 del siglo pasado, que ha cambiado poco, y no siempre a mejor, se hace necesario un vuelco completo de la misma para revisar aspectos tan importantes como los incentivos fiscales (límites de deducción e integración con las cuotas empresariales), los límites de aportación (hoy contrarios al ordenamiento europeo) o el autoenrolment. El marco actual de mercado es raquítico, pues el ahorro para la jubilación en España apenas llega al 25% del PIB, y eso siendo muy generosos en la tipología de productos que pudiéramos llamar previsionales.
No solo eso, sino que el mercado está bastante concentrado a pesar de la abundancia de entidades promotoras, gestoras y aseguradoras de estos productos existentes, muchas de ellas muy pequeñas. Así que, me temo que hay poca demanda, a pesar de la amplia disponibilidad de asesores muy cualificados y debidamente certificados y re-certificados, gracias a asociaciones como EFPA España.
Téngase en cuenta que la labor de estas entidades y los profesionales asociados a ellas consiste también en la alfabetización de los potenciales clientes, además del asesoramiento directo sobre cómo planificar preparar financieramente la jubilación y, en general, la vida sénior o, si se quiere, la vida a edades cada vez más avanzadas. La buena noticia es que hay mucho margen para crear el mercado previsional hasta que el ahorro de este tipo llegue, pongamos, al 75% o al 100% del PIB.
¿Qué mensaje te gustaría ‘dejar’ entre los asistentes a esta jornada en materia de jubilación?
Pues justamente el anterior: prepararse para una explosión del mercado que vendrá de la mano de una creciente necesidad de complementos de pensiones que, por bien que lo haga la Seguridad Social, van a ser cada vez más necesarios. Preparase también para entender el proceso masivo de transmisión de activos inmobiliarios vía la monetización directa de las viviendas de los baby-boomers al mercado o a sus herederos, que debería transformarse en ahorro provisional propiamente dicho, al tiempo que se liberarían muchas viviendas ya disponibles, pero sin expresarse en el mercado, para su alquiler o compra.
Y prepararse, especialmente, para ver cómo de la necesidad de una renta suficiente para la vida tras la jubilación vamos a transitar hacia la necesidad de cuidados de larga duración que, con probabilidad creciente con la edad, van a tener las personas de 65 y más años. El desarrollo de productos para esta transición está en mantillas.

