En el número 24 de Asesores Financieros EFPA, hablamos con Corrado Cassar, el nuevo Managing Director de Morningstar para España. Una posición desde la que lidera la estrategia de la compañía en uno de los mercados más relevantes del sur de Europa.
Con una amplia trayectoria internacional en la industria de servicios financieros, datos y soluciones de inversión, ha ocupado distintos puestos de responsabilidad vinculados al desarrollo de herramientas analíticas y plataformas tecnológicas para inversores institucionales y asesores financieros.
Su nombramiento refuerza la apuesta de Morningstar por España en un momento de transformación profunda del sector, marcado por la digitalización, la inteligencia artificial y una creciente demanda de transparencia, comparabilidad y rigor en la toma de decisiones de inversión.
2025 ha sido un año relevante para los mercados financieros. ¿Qué balance hace de Morningstar?
Ha sido un año de crecimiento sólido y generalizado para Morningstar, incluso en un entorno de elevada complejidad macroeconómica y de mercado. Hemos registrado avances en ingresos, rentabilidad y ejecución estratégica, lo que refleja la resiliencia de nuestro modelo y su capacidad de adaptación a un sector en transformación.
Los principales motores de crecimiento han sido la expansión de nuestras capacidades de datos y analítica avanzada, tanto en mercados públicos como privados, así como el aumento de la demanda de soporte por parte de asesores e inversores institucionales. A ello se suma el buen comportamiento de áreas como credit ratings, índices, ESG, wealth solutions y mercados privados.
¿Cómo ha impactado el entorno de tipos e inflación?
El contexto de tipos más elevados y mayor inflación ha reforzado la importancia de la disciplina, el control del riesgo y la toma de decisiones informadas. En momentos así, el ruido de mercado aumenta y la calidad del análisis se vuelve diferencial.
Para Morningstar, este entorno reafirma nuestra misión: ayudar a los inversores a tomar mejores decisiones basadas en fundamentales, no en reacciones emocionales de corto plazo. Cuando hay incertidumbre, la claridad analítica es aún más valiosa. Por ello seguimos invirtiendo en herramientas que permiten entender mejor qué se está comprando, cuánto se paga y qué riesgos se asumen.
¿Qué diferencia a Morningstar?
Nuestra diferencia es estructural. Se basa en la independencia, en la ausencia de conflictos de interés y en una cultura centrada en el inversor. Esto nos permite mantener una visión crítica incluso cuando no coincide con el consenso del mercado.
Combinamos datos propios, investigación independiente y juicio humano. En un entorno donde muchas capacidades tecnológicas tienden a converger, el verdadero valor no está solo en los algoritmos, sino en los marcos intelectuales que permiten interpretar la información. Esa combinación es difícil de replicar.
¿Cómo integran la inteligencia artificial?
Nuestra aproximación a la inteligencia artificial es práctica y orientada a mejorar decisiones. La IA es un habilitador, no un sustituto del análisis. La utilizamos para mejorar eficiencia, personalización y acceso al conocimiento, preservando explicabilidad y rigor.
El objetivo no es generar más datos, sino mejores decisiones. Por ello estamos integrando nuestras capacidades en entornos de IA para que asesores e inversores accedan al research de forma más directa, con trazabilidad y calidad. Como señala nuestro CEO, la clave no es que el usuario navegue más, sino que llegue antes al insight correcto.
¿Cuáles son sus principales retos en 2026?
El principal reto es la creciente complejidad de los mercados, especialmente en mercados privados, crédito alternativo y sostenibilidad. Son segmentos en expansión, pero más difíciles de analizar y comparar. En Europa, el entorno regulatorio y la fragmentación del mercado añaden complejidad adicional. Al mismo tiempo, vemos una gran oportunidad en la transición generacional del patrimonio, donde una parte significativa de los activos cambiará de manos en los próximos años.
¿Cree que existe un riesgo de homogeneización en el análisis?
Sí, existe ese riesgo cuando el análisis depende en exceso de modelos automatizados o de fuentes comunes de datos. En esos casos, las recomendaciones tienden a converger. En Morningstar lo evitamos mediante datos de alta calidad, metodologías transparentes y análisis humano. Esto nos permite mantener independencia intelectual y visión crítica. La personalización será cada vez más relevante, porque las decisiones de inversión también son vitales, emocionales y generacionales.
¿Cómo apoyan al asesor financiero?
El asesor financiero es hoy más importante que nunca. Su papel ha evolucionado: ya no solo construye carteras, sino que interpreta mercados, gestiona expectativas y acompaña decisiones complejas.
En Morningstar les apoyamos con soluciones que integran análisis, construcción de carteras, reporting y tecnología. También reforzamos la comunicación y la educación financiera, ayudando a explicar conceptos complejos. El objetivo no es solo eficiencia, sino elevar la calidad del asesoramiento.
¿Cómo están cambiando las necesidades del inversor?
Las necesidades evolucionan hacia mayor transparencia, simplicidad y control de costes. Los inversores quieren entender qué compran y qué riesgos asumen. Los inversores jóvenes demandan además experiencias digitales más intuitivas, personalización y coherencia con sus valores. Nuestra misión es eliminar fricciones entre el inversor y la información relevante, haciendo los datos comprensibles sin perder rigor.
¿Cómo ve el futuro de Morningstar?
Veo a Morningstar como una infraestructura global de inteligencia de inversión, donde datos, research, tecnología e inteligencia artificial funcionan de forma integrada. Seguiremos invirtiendo en capacidades tecnológicas y en un ecosistema de partners que amplíe nuestra distribución. El objetivo es ser referencia global para la toma de decisiones de inversión. En un entorno complejo, nuestro papel es dar sentido a la información y eliminar obstáculos en el proceso de decisión. Al final, se trata de ayudar a las personas a invertir mejor y con más confianza.

