Si hay algo de Finca Son Termes que ha seducido por completo a la organización de EFPA Congress es su capacidad de adaptarse a cada época sin perder su esencia. De enclave agrícola medieval a escenario de grandes celebraciones, la finca resume, de alguna manera, la propia historia de la isla. Hoy compartimos 8 secretos de Son Termes que convertirán la cena del jueves en EFPA Congress en una experiencia inolvidable para todos los asistentes.
1. Son Termes, una finca con raíces en la Mallorca medieval
Viajamos hasta el siglo XIII, en la Conquista de Mallorca por Jaime I de Aragón y su reorganización posterior, cuando muchas tierras fueron repartidas entre nobles y caballeros. En este contexto Son Termes se consolida como una de las grandes posesiones históricas de Mallorca. La tradición atribuye su fundación a Oliver de Termes, caballero del rey, cuya importancia queda registrada siglos después en Die Balearen. Su autor, el archiduque Luis Salvador de Austria, ya destacaba el encanto singular de estas casas y su integración armoniosa en el paisaje de la isla.
2. Su nombre es un legado familiar
Como ocurre con muchas fincas mallorquinas, el nombre “Son Termes” responde a una lógica histórica: “Son” significa “la propiedad de”. Todo apunta a que hace referencia a la familia Termes, vinculando así el lugar con sus orígenes medievales y convirtiendo el paisaje en un mapa de memoria.
3. Un ejemplo vivo de arquitectura de possessió
Son Termes es una auténtica “possessió”, una tipología rural que ha sabido adaptarse al paso del tiempo sin perder su esencia. Conserva lo característico de las fincas de montaña mallorquinas, combinando sobriedad, elegancia natural y una arquitectura pensada para integrarse en el entorno.
4. Son Termes, un pequeño mundo autosuficiente
Durante siglos, lugares como Son Termes funcionaban casi como comunidades independientes. Aquí se producía todo lo necesario: aceite, cereales, ganado… La finca no era solo una casa, sino un sistema económico completo.
5. A un paso de Palma de Mallorca, pero en plena naturaleza
Situada en el término de Bunyola y a los pies de la Serra de Tramuntana, su cercanía a Palma permite llegar en apenas 10 minutos, pero su entorno transmite una sensación de calma absoluta, como si el tiempo se hubiera detenido. Esta cercanía permite combinar accesibilidad con sensación de desconexión, algo muy valorado tanto hoy como en el pasado.
6. Son Termes, un paisaje mediterráneo difícil de igualar
Uno de sus mayores atractivos es su ubicación privilegiada. Desde la finca se obtienen vistas abiertas sobre la llanura y la bahía, ofreciendo una panorámica excepcional de la isla. La explanada frente a la fachada principal se convierte así en un mirador natural hacia la Bahía de Palma, un paisaje que cambia de tonalidad a lo largo del día.
7. De finca agrícola a referente de eventos en la isla
A mediados del siglo XX, Son Termes inició una transformación clave: dejó de centrarse en la producción agrícola para convertirse en espacio de celebraciones. Fue una de las fincas pioneras en este cambio, anticipando el auge del turismo más exclusivo en Mallorca. Más allá de su historia, la finca destaca por sus espacios. Terrazas y salones se integran con naturalidad en el entorno, mientras que su patio central, presidido por un majestuoso almez y rodeado de “porxades”, aporta una identidad única.
8. Tradición gastronómica reinterpretada
La cocina vinculada a Son Termes refleja otra de las grandes transformaciones de Mallorca: la evolución de su gastronomía basada en una identidad singular. Platos tradicionales y producto local se adaptan a un público global, tan exigente como sibarita, combinando identidad y modernidad sin perder autenticidad. Un reclamo más -y como vemos, no el único- para todos los profesionales asistentes inscritos a EFPA Congress. ¿No te has registrado? Reserva ahora tu plaza para EFPA Congress 2026.

