Icono del sitio Asesores Financieros – Efpa

La gran revolución de los ETF: se acelera la entrada del inversor minorista europeo

Ya gestionan más de 20 billones de dólares y no paran de crecer. Ya no son solo pasivos. Las bajas comisiones, la facilidad de contratación y la sencillez con la que permiten invertir en cualquier estrategia explican el reconocido éxito de los ETF. Vicente Varó los aborda en el número 23 de Asesores Financieros EFPA.

Cuando en 1992 se encendió el pebetero olímpico en Barcelona, aún no usábamos los teléfonos móviles. Tampoco los ETF, que casi ni existían. Apenas un chispazo en Canadá en 1991, cuando nació un producto híbrido entre las acciones y los fondos que permitía comprar en bolsa, con un solo título, todo el índice TSE 35 de la Bolsa de Toronto. Desde entonces hasta hoy, la gran explosión.

Igual que pasó con los móviles y después con el iPhone para comunicarnos, el impacto de aquel innovador producto ha sido revolucionario para el mundo de la inversión. Hoy los más de 14.300 ETF que existen en el mundo superan ya los 20 billones de dólares en activos bajo gestión, según datos de ETFGI a cierre de enero.

Sus activos han aumentado a un espectacular ritmo del 22% anualizado en la última década. Y el ritmo no para. El inicio de 2026 ha sido fulgurante: 150.000 millones de dólares de entradas netas.

En el principio, fue el indexado…

“Nosotros hemos captado 57.000 millones de dólares en el mes”, afirma Pablo Bernal, responsable en España de Vanguard, la gestora que compite con BlackRock y su marca iShares por el liderazgo mundial en el negocio. Una batalla que se prolonga desde los orígenes hasta la actualidad.

Vanguard fue creada mucho antes que los ETF, 18 años en concreto, por el considerado padre de la gestión indexada, John Bogle. Curiosamente, al principio muchos en Wall Street se burlaron de él por su idea de lanzar fondos índice para replicar el mercado con bajos costes, ya que eso implicaba aspirar, como mucho, a obtener la misma rentabilidad que las bolsas. Pero aquellas chanzas terminaron transformándose en elogios.

Como los que le dedicó Warren Buffett, el oráculo de Omaha, durante su conferencia anual de 2017: “Ha sido el hombre que ha hecho más por los inversores estadounidenses”, le dijo, por hacer posible la inversión diversificada en acciones desde costes ínfimos: “De unas unidades de puntos básicos, frente a lo habitual en Wall Street que eran centenas”, aplaudió.

Aquellos fondos índice fueron el germen de los ETF, aunque a Bogle no le convencía tanto el nuevo vehículo. La idea de que cotizaran en bolsa (frente a los indexados, que solo se pueden suscribir una vez al día) abría las puertas al trading y al market timing, lo que veía como riesgo de más errores y menor rentabilidad. Pero después reconoció que bien usados podían tener incluso más virtudes.

Una transición que también han vivido muchos profesionales de la inversión, como Ángel Ólea: “Al principio, para la parte pasiva de nuestras carteras, en Abante utilizábamos los indexados, pero nos pasamos a los ETF cuando empezaron a crecer y ofrecer comisiones más competitivas”, explica. “Es una tecnología mucho más moderna y eficiente”, apunta Pablo Bernal, de Vanguard.

ETF: lucha de gigantes

En la actualidad, esta firma secunda con sus 4,4 billones de dólares en ETF al líder, BlackRock, que ronda los 5,77 billones a nivel global, según datos de ETFGI.

Aunque la primera tiene el mayor del mundo, el Vanguard S&P 500 ETF, que gestiona más de 850.000 millones de dólares por los 750.000 millones del iShares Core S&P 500 ETF. El inversor americano que los contrata paga un 0,03% de comisión de gestión en ambos casos. Casi la nada.

Esta eficiencia en costes destaca como una de las tres razones principales de los inversores para usar ETF en cartera, según una encuesta de Trackinsight, junto con la diversificación y la facilidad para comprarlos y venderlos.

“También la liquidez, la transparencia…” explica Lorena Martínez-Olivares, responsable sénior de ventas en J.P. Morgan AM. “Las carteras de los ETF se publican al menos una vez al día”, recuerda Silvia Senra, responsable de distribución digital de BlackRock Iberia, en el podcast Finect Talks.

ETF: diversidad y velocidad

Y, no menos importante, la extraordinaria amplitud de la oferta: “La diversidad de opciones es espectacular. Desde cualquier producto temático a ETF de gestión activa…”, apunta Senra, que añade: “Acercan al inversor temáticas que si no les resultaría más complicado”.

Da fe de ello Beatriz Castro-Rial, del equipo de selección de fondos en Renta 4: “Cada vez más clientes se interesan porque le permite acceder de manera sencilla y eficiente a determinadas temáticas o segmentos que, a través de otros instrumentos, pueden resultar menos accesibles o más costosos”.

Lo refrenda lo ocurrido con la inversión en defensa. La agilidad con la que gestoras especializadas montaron sus ETF sobre la temática les permitió capitalizar el boom inversor provocado por la tensión geopolítica y los planes de aumentar el gasto militar. En menos de tres años desde que naciera el más longevo, tres ETF de defensa (el WisdomTree Europe Defence Ucits ETF, el VanEck Defense ETF y el Future of Defence UCITS de HANetf) suman cerca de 15.000 millones de euros de patrimonio.

Una agilidad que agradecen los inversores, tanto particulares como profesionales. “Van surgiendo y los vamos metiendo en nuestra lista de seguimiento”, explica Sebastián Larraza, director de selección de fondos y gestión Multiperfil en Andbank.

No solo costes…

A la hora de elegir entre un ETF y otro, según la encuesta de Trackinsight, los inversores se fijan especialmente en rentabilidad, comisiones, liquidez, reputación del mercado y tamaño, por ese orden. Sin dejar de lado, claro, la calidad en la réplica: “Es muy importante que su evolución se pegue el máximo posible al índice, que tenga el mejor ‘trackeo’”, afirma Larraza. Más de la mitad de los inversores exigen que la desviación sea inferior a 10 puntos básicos al año en los ETF pasivos.

Algunos plantean requisitos extra: “Solemos pedir tres años de antigüedad y un volumen mínimo que depende de cada clase de activo”, explica José María de Yraola, responsable de Multiactivos en BBVA Asset Management.

¿Pero qué tipo de inversores está detrás de este boom de los ETF? “En el pasado eran institucionales, gestores de fondos y pensiones, aseguradoras”, relata Martínez-Olivares, de J.P. Morgan AM. “Sin embargo desde hace ya unos años, en EE. UU. se ha ampliado al mundo minorista y, en el caso europeo, el éxito de las plataformas digitales acelera la tendencia”, añade. Las diferencias entre ambos lados del Atlántico aún abruman. Estados Unidos representa el 68% de los activos en ETF y Europa, el 16%. Pero estamos acelerando.

Según datos de Amundi, uno de los líderes en el negocio de ETF en Europa, con casi 350.000 millones bajo gestión, enero fue “el mejor mes de la historia para el mercado de ETF Ucits en Europa, con entradas netas de 46.900 millones de euros”, casi un tercio de las entradas totales a nivel global. “La brecha se irá reduciendo, pero no se cerrará”, explica Bernal, de Vanguard, porque “EE. UU. y Europa son mercados estructuralmente distintos. Los europeos son mejores ahorradores pero peores inversores”, afirma.

Neobancos… Y bancos

Aunque también comparte la pujanza de los minoristas europeos, “de la mano de las plataformas digitales”. No solo de neobancos, como Revolut, N26 o Trade Republic, sino también de los canales online de grandes bancos. “Por ejemplo, en España, Santander está empujando mucho”, explica.

Macarena Velasco, ETF Senior Director Iberia & LatAm en Invesco, ve como factores clave el “relevo generacional y la presión regulatoria y de costes”. En su opinión, estos productos “conectan mejor con nuevas generaciones que usan canales sociales y digitales”.

En el caso de España, según datos de la asociación de fondos Inverco, los ETF y fondos indexados ya suponen el 41,4% de los 340.000 millones de euros que gestionan las gestoras internacionales en España. BlackRock lidera el mercado, con 44.000 millones de euros, más del 80% de los 55.000 millones de euros de su total en España. De esa cantidad, casi el 75% corresponde al institucional. “Aunque el retail crecerá con fuerza”, explica Velasco, de Invesco, a pesar de su peor tratamiento fiscal, ya que no cuenta con la ventaja fiscal que sí tienen los traspasos en los fondos.

¿Y qué demanda el inversor? “El institucional busca sobre todo productos de renta variable ‘core’ en Estados Unidos y crédito corporativo en euros, con mayor foco reciente en Europa”, explica Velasco. “Los usan como building blocks”, añade Bernal, de Vanguard. Es decir, piezas con las que construir su distribución de activos. “Entre los minoristas, vemos más interés por opciones como oro, exposición global, Estados Unidos y temáticas”, dice Velasco de Invesco.

ETF: la innovación se ‘activa’

¿Y de cara al futuro? “Es plausible que la renta fija activa siga ganando tracción y que las estrategias de generación de rentas mantengan atractivo entre perfiles conservadores y moderados”, según Martínez-Olivares. Otra vía de crecimiento son los ETF que directamente funcionan como carteras mixtas perfiladas: “En J.P. Morgan AM acabamos de lanzar tres ETF para distintos perfiles que permiten el acceso a carteras diversificadas desde un producto”, explica.

También aumentan los que dan acceso a “activos no tradicionales como los mercados privados, activos reales o cripto”, según De Yraola. “Además, las grandes gestoras están invirtiendo en tecnología para ofrecer a los inversores índices a la carta, mayor granularidad u optimización fiscal individualizada”, concluye.

De los fondos cotizados lanzados en los últimos 12 meses en EE. UU., el 83% son activos y el 17% pasivos. En Europa, aún se lanzan más pasivos, pero el 41% ya han sido de activos de los lanzados en 2025, según datos de J.P. Morgan AM. “En EE. UU., las gestoras activas que crecen son las que han lanzado ETF activos”, comenta Pablo Bernal. “El ataúd está listo para el vehículo fondos”, sentencia, con un gráfico que muestra, como un espejo, cómo el patrimonio en ETF ha ido aumentando casi al mismo ritmo que se reducía en los tradicionales. Quizá no desaparezcan del todo. Todavía siguen quedando teléfonos fijos. Pero los smartphones cambiaron nuestras vidas, como los ETF, la inversión.

¿Quieres saber cómo puede continuar este reportaje?

Rate this post
Salir de la versión móvil