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Arantza Tobaruela: “Deseo un futuro en el que el asesor financiero sea una figura imprescindible porque es la persona que domina la consciencia de la riqueza”

Como Conscious Counselor & Family Business Lawyer, Arantza Tobaruela, impartirá una conferencia sobre “Profesionales Full Spectrum: de la Excelencia hacia la Consciencia”, el próximo 30/06 en el marco de la Asamblea General de EFPA España (exclusiva para EFA’s y EFP’s).

En esta entrevista, la abogada manifiesta que:

“desea un futuro en el que el asesor financiero sea una figura imprescindible no solo porque domina los mercados y productos, sino porque es la persona que domina la consciencia de la riqueza quien nos ayuda a relacionarnos con ella, y a invertirla de forma que el beneficio sea perdurable; aquel profesional que tenga como propósito transformar el dinero en prosperidad y abundancia para su cliente y para el Todo”.

Entrevista:

La empresa familiar es un activo de gran importancia para la economía española, pero los conflictos internos dentro de ésta pueden afectar enormemente a su desempeño, ¿Cuáles son los problemas más comunes que se encuentra cuando asesora a las empresas familiares y a los grandes patrimonios?

En función de la etapa generacional en la que esté la empresa familiar el tipo de conflictos es diferente. Aún así, siempre hay problemas relacionados con la comunicación (ya sea intergeneracional o dentro de los miembros de una misma generación).

Por otro lado, muchos de los problemas habituales derivarían de la ausencia de un plan estratégico familiar, de un propósito definido y de unos indicadores que midan la coherencia de las actuaciones de la familia con dicho propósito. Es una tarea titánica tratar de consensuar un propósito conjunto y un plan estratégico familiar, cuando individualmente uno mismo no se ha planteado con cierta profundidad cuál es el propósito de su vida. Transitar ese camino es todo un reto para cualquiera.

Y desde una perspectiva estrictamente jurídica, los problemas más habituales son la existencia de Protocolos Familiares olvidados en un cajón y que no se cumplen; una deficiente planificación jurídica del relevo generacional, y la inexistencia de un plan que prevea el impacto de la ausencia repentina de personas clave en la familia o en la empresa (por fallecimiento o discapacidad sobrevenida).

¿Cuáles son esas herramientas y sistemas, tanto individuales como organizacionales, que ayuden a acelerar el proceso de transformación individual y colectivo en los asesores financieros?

Las herramientas son infinitas y muchas de ellas ya han sido divulgadas y han llegado al sector financiero, aunque muchas veces se aprenden con una finalidad utilitaria (como la de disminuir niveles de estrés y ansiedad, aumentar la capacidad de influir en el cliente, o de ganarse su confianza etc.) y no con una verdadera finalidad transformativa. 

Antes de acceder a estas herramientas, invitaría a preguntarnos si sabemos de qué proceso de transformación estamos hablando, y para qué nos hemos de transformar como individuos y como colectivo.

Porque no estamos hablando de transformarnos para sobrevivir como profesionales y seguir siendo necesarios en el mercado de intercambio de productos y servicios, eso sería adaptación al entorno o las necesidades externas para sobrevivir, no transformación. Cuando me refiero a la transformación de los profesionales, me refiero al proceso a través del cual accedes a tu esencia interior y desde ahí, comprendes que la finalidad de cualquier profesión es colaborar en preservar el bienestar del planeta y de la sociedad para su continuidad; no se trata sólo del binomio profesional-cliente, o servicio-remuneración; sino del nivel de impacto positivo que esa relación profesional pueda tener en el Todo.

En el escenario actual, uno de los puntos críticos para los profesionales del asesoramiento es la gestión del día a día con los clientes, expuestos a momentos de incertidumbre para los mercados, exceso de información, ¿Cómo pueden canalizar los profesionales esos momentos de tensión?

Aparentemente es la relación con el cliente lo que genera momentos de tensión, pero quizá podríamos abrirnos a la posibilidad de que sea nuestro propio miedo a no obtener el resultado buscado en esa relación lo que nos genera tensión y estrés (el miedo a dejar de ser necesario, a dejar de serle útil al cliente, a dejar de generarle confianza, a dejar de controlar la situación etc.).

Los asesores financieros, igual que los jurídicos confiamos en nuestro conocimiento técnico y en la dependencia que el cliente tiene del mismo; nos formamos para generar soluciones y respuestas y obtener resultados; creemos que debemos estar en control y llegamos a creernos que lo estamos, y por dentro, el nivel de inseguridad, es abrumador, no importa la apariencia de seguridad que demos o incluso la que creamos tener. La tensión viene de ahí.

Quien tiene la valentía de auto observarse y aceptar que no se trata del miedo que tiene el cliente sino del que tiene uno mismo, ha dado el primer paso para acabar con esa tensión y recuperar la verdadera confianza y valor de su servicio al cliente.

¡Para recorrer ese camino, se necesita valentía, formación consciente, propósito de cambio y una buena dosis de sentido del humor si no quieres tener una crisis existencial!

Con esto no quiero decir que el cliente no esté teniendo también una reacción difícil de gestionar, lo que sugiero es que antes de gestionar esa reacción sobre la que tenemos menos capacidad de influir, nos aseguremos de haber eliminado nuestra propia sombra (“ego oculto”), porque sino solo aumentaremos la tensión y las posibilidades de error, al proyectar la sombra en otros.

¿Qué le llevó a formarse en Kabbalah, bioneuroemoción, PNL ®, terapia familiar sistémica? ¿Cuáles son las principales enseñanzas que se pueden aplicar directamente a los profesionales de la industria financiera?

Empezando por la segunda pregunta, diría que cualquier enseñanza que provenga de una sabiduría antigua como la kabbalah hebrea o el tao, o cualesquiera de las que se desprenden de la llamada filosofía perenne, es aplicable a la industria financiera porque todas describen principios universales que se aplican a cualquier cuestión sin excepción, otra cosa es saber hacer esa “traducción” del principio universal al fractal que corresponda.

Por elegir una de las enseñanzas que, de ser realmente asumidas, podrían acelerar el proceso de transformación de la industria financiera diría por ejemplo que a nivel cosmogónico, todo aparenta estar separado, aunque sabemos que esto sucede solo porque nuestra percepción es limitada, ya que en la realidad del Campo Unificado todo es Uno. Lo que sucede a un fragmento afecta al Todo.

Trasladado al sector financiero significaría, por ejemplo, que el beneficio que de un producto, si se ha generado creando escasez en otra parte de nuestra realidad material (ya sea porque aumenta la inequidad o perjudica al medioambiente, por ejemplo) nunca podrá generar un beneficio perdurable, porque tal beneficio no es real.

Cualquier tipo de riqueza que se genere creando escasez o daño de otros recursos o áreas, antes o después, “de repente” por “causas inesperadas” desaparecerá; no entenderemos qué está pasando, y probablemente hablaremos de tiempos de “incertidumbre”. Sin embargo, simplemente se estará manifestando una de las leyes universales más básicas; si dañas a una parte, te dañas a ti mismo, porque todos somos Uno. De modo que ese daño que crees que no va contigo, o que es un “efecto colateral”, acaba, siempre, apareciendo en tu realidad.

De ahí la relevancia de tomarnos muy en serio los factores de inversión ASG y otras iniciativas que actualmente abogan, por la sostenibilidad.

La invitación es precisamente que sean los propios asesores financieros los que recorran este camino de “traducción” de las leyes del todo a la fractalidad de su sector.


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