El Instituto de Estudios Económicos (IEE) y EFPA España han presentado en Madrid un monográfico que radiografía la fiscalidad del ahorro financiero en España y propone una reforma integral para acercarla a los estándares de la Unión Europea. El estudio, elaborado con la colaboración de entidades como Banco Santander, COBAS, AEB, FUNCAS, CECA, UNESPA, INVERCO, Cuatrecasas y KPMG, concluye que la tributación efectiva del ahorro en España alcanza el 22%, frente al 14% de media comunitaria, y plantea varias líneas de actuación para corregir esta brecha.
El acto de presentación, celebrado en Madrid, contó con la intervención de Iñigo Fernández de Mesa, presidente del IEE, y Santiago Satrústegui, presidente de EFPA España, quienes defendieron la necesidad de un marco fiscal “neutral, coherente y estable a largo plazo” para no penalizar la acumulación de ahorro ni desviar la inversión hacia activos peor asignados por motivos puramente fiscales. Un trabajo que se apoya además en una encuesta realizada a más de 260 profesionales certificados por EFPA, que valoraron las prioridades de reforma del sistema. “Estamos cerca de los inversores y llevamos años apostando por impulsar la educación financiera. El alineamiento entre diferentes instituciones es muy positivo para alcanzar este objetivo. Espero que este informe sea un ladrillo más en la construcción del mercado de capitales que Europa necesita“, concluyó Satrústegui. Estas son algunas conclusiones del informe:
Más presión fiscal sobre el ahorro que en el resto de Europa
Según la metodología de la OCDE, la tributación efectiva media de los productos financieros de ahorro en España es del 22%, frente al 16% de la OCDE y el 14% de la Unión Europea. Esto significa que el sistema fiscal español erosiona la rentabilidad neta del ahorro de forma considerablemente más intensa que en los países de referencia, desincentivando la acumulación de patrimonio y la canalización del ahorro hacia la inversión productiva.
Las ganancias de capital son el punto más débil del sistema
El tipo marginal máximo aplicable a las ganancias de capital en España es del 30%, frente a un promedio del 20% en la OCDE y del 18% en la Unión Europea. El informe señala esta diferencia como una de las más significativas del diagnóstico y reclama una reducción sustancial que sitúe a España por debajo de la media comunitaria.
Los dividendos sufren una doble imposición especialmente severa
Al sumar el impuesto sobre sociedades y la tributación posterior en el IRPF, la carga conjunta sobre los beneficios empresariales repartidos como dividendos llega hasta el 47,5% en España, frente al 38,8% de media en la UE. El tipo marginal máximo del IRPF sobre dividendos (30%) también supera claramente el 25% de la OCDE y el 21% de la UE.
Incluso el ahorro más conservador está penalizado
Depósitos y bonos públicos registran en España una tributación efectiva cercana al 30%, por encima del 29% de la OCDE y notablemente superior al 25% de la Unión Europea. El informe subraya que esto aleja al sistema español de los modelos más neutrales, que buscan minimizar las distorsiones sobre las decisiones de ahorro más prudentes.
La renta variable y los fondos de inversión tampoco escapan a la sobretributación
Las acciones tienen en España una tributación efectiva del 29%, frente al 22% de la UE y el 21% de la OCDE, mientras que los fondos de inversión alcanzan el 27%, también por encima del 24% de la OCDE y el 21% de la UE, lo que penaliza la inversión productiva en renta variable.
Los planes de pensiones españoles no reciben un trato fiscal generoso
Frente a los tipos efectivos negativos que aplican muchos países de la OCDE (-26% de media) y de la UE (-23%) —que llegan a hacer que la rentabilidad después de impuestos supere a la previa—, España se sitúa en un grupo con tributación efectiva del 0%, es decir, neutral pero sin incentivo real al ahorro a largo plazo para la jubilación.
La renta de los hogares condiciona su composición de cartera y su exposición al riesgo
Las familias con menores ingresos concentran su ahorro en productos líquidos y de bajo riesgo: las cuentas y depósitos representan el 48% de su cartera financiera, frente a solo el 19% en los hogares de rentas más altas, que sí incorporan de forma relevante acciones no cotizadas y participaciones.
Los profesionales del asesoramiento financiero piden ante todo recuperar los incentivos a la previsión
La encuesta realizada a miembros certificados de EFPA España, con más de 260 respuestas, sitúa como primera prioridad de reforma la ampliación de los límites de deducción por aportaciones a fondos y planes de pensiones, seguida de la compensación plena de pérdidas patrimoniales del ahorro y el diferimiento de tributación por reinversión.
Más del 90% de los asesores considera que la fiscalidad determina la elección de productos financieros
Este dato, extraído de la misma encuesta, evidencia que el diseño tributario actual —orientado al corto plazo y a la liquidez— está desalineado con el consenso profesional, que reclama incentivos más claros hacia la planificación financiera a largo plazo.
El informe propone una reforma integral articulada en un decálogo de medidas a favor del ahorro
Entre ellas, reducir el tipo marginal máximo del ahorro y las plusvalías por debajo del 18% de la UE; corregir la doble imposición de dividendos; permitir la compensación plena de pérdidas sin límites cuantitativos ni temporales; recuperar los coeficientes de corrección de la inflación en las ganancias patrimoniales; elevar de 1.500 a 5.000 euros el límite deducible en planes de pensiones; flexibilizar su rescate tributando como ahorro y no como rendimiento del trabajo, siguiendo el modelo del País Vasco; aplicar un tipo del 1% en el Impuesto sobre Sociedades a las instituciones de inversión colectiva; desarrollar cuentas ahorro-inversión con deducción en cuota; extender el régimen de los Fondos de Inversión a Largo Plazo Europeos; y actualizar los límites de aportación de PIAS y SIALP, entre otras medidas para los seguros de vida y unit-linked.

