EFPA España sostiene que la Cuenta de Ahorro e Inversión debe configurarse como un instrumento sencillo, inclusivo y flexible, capaz de atraer a un amplio abanico de ahorradores y de fomentar de forma efectiva su participación en los mercados de capitales. El objetivo es facilitar que el ahorro privado se canalice hacia la inversión de manera accesible, comprensible y sin barreras innecesarias.
En este sentido, EFPA España considera clave que no existan importes mínimos de aportación. La eliminación de umbrales de entrada permite que cualquier ahorrador, con independencia de su capacidad inicial de ahorro, pueda acceder a este instrumento. Asimismo, defiende que el ahorrador conserve plena libertad para decidir cuánto y cuándo invertir, sin imposiciones, aunque se prevean mecanismos ágiles que faciliten las aportaciones periódicas para quienes así lo deseen.
Al tratarse de una herramienta de planificación financiera, EFPA España subraya la conveniencia de promover el asesoramiento profesional cualificado. El acompañamiento de asesores financieros registrados y certificados resulta esencial para una adecuada contratación, un seguimiento correcto de la cuenta y una toma de decisiones alineada con el perfil, los objetivos y el horizonte temporal del inversor.
Apertura, competencia y portabilidad
La Cuenta de Ahorro e Inversión debería estar abierta a todo tipo de inversores y permitir la coexistencia de varias cuentas por persona. EFPA España considera fundamental que un mismo ahorrador pueda mantener distintas cuentas, incluso en diferentes entidades y con distintos perfiles de riesgo, como parte de una planificación financiera diversificada.
Este enfoque fomenta la competencia entre entidades y refuerza la libertad de elección del cliente. La posibilidad de abrir cuentas en distintas entidades incentiva la mejora de la oferta, de los servicios asociados y de las condiciones económicas, siempre en beneficio del ahorrador.
La portabilidad entre proveedores se considera un elemento esencial del modelo. El traspaso de la cuenta debería poder realizarse sin coste para el cliente y bajo un protocolo supervisado por las autoridades financieras. Para EFPA España, la portabilidad, también entre países de la UE, es clave para evitar situaciones de cautividad, facilitar el cambio de proveedor y reforzar la confianza del inversor minorista en el sistema.
La fiscalidad como condición indispensable de la cuenta
EFPA España considera que la condición necesaria y esencial para que la Cuenta de Ahorro e Inversión pueda popularizarse es la existencia de incentivos fiscales claros y potentes. Sin un tratamiento fiscal atractivo, difícilmente se logrará que este instrumento tenga un impacto real y se consolide como una opción relevante dentro del ahorro a largo plazo.
El objetivo de la cuenta es impulsar la participación de los ahorradores en los mercados de capitales, mejorar la rentabilidad del ahorro privado y contribuir a la financiación de la economía. Para ello, la fiscalidad debe actuar como un estímulo que refuerce la confianza del ahorrador y favorezca la adopción generalizada de este tipo de cuentas, condicionada a determinada permanencia en la inversión.
Separar la cuenta de la etiqueta “Finance Europe”
En este contexto, EFPA España distingue claramente entre el marco de la Cuenta de Ahorro e Inversión y la etiqueta “Finance Europe”. Defiende que la cuenta no debe condicionarse ni limitarse por los requisitos asociados a dicha etiqueta, especialmente en una fase inicial en la que el principal objetivo debe ser generar confianza y fomentar su uso entre los ahorradores, ahora demasiado alejados de la inversión en los mercados de capitales.
Las restricciones geográficas, de producto o de horizonte temporal vinculadas a la etiqueta podrían aumentar el riesgo o reducir la rentabilidad para el inversor minorista, lo que podría dañar su confianza y desincentivar su participación en los mercados de capitales. Por ello, EFPA España considera que condicionar la cuenta o sus incentivos fiscales al cumplimiento obligatorio de los parámetros de “Finance Europe” sería contraproducente.
La etiqueta debe tener un carácter voluntario y funcionar como un distintivo adicional para aquellos inversores que deseen orientar su inversión a la transformación de la economía europea. En ningún caso el acceso a los beneficios fiscales de la cuenta debería depender del uso de esta etiqueta, aunque podría ampliarlos si se adhieren a ella, para un fomento mayor de la inversión europea.
Proveedores abiertos y finanzas abiertas
La oferta de las Cuentas de Ahorro e Inversión debería quedar abierta a todas las entidades financieras debidamente registradas y sometidas a supervisión, siempre que cuenten con la correspondiente autorización administrativa. EFPA España defiende que no se limite el número ni el tipo de proveedores, permitiendo la participación de entidades de depósito, de pago, de inversión y empresas de asesoramiento financiero.
Este planteamiento debe apoyarse en un entorno de finanzas abiertas, con acceso a los datos financieros del cliente bajo su consentimiento expreso. EFPA España respalda el modelo de Open Banking y su evolución hacia Open Finance, que facilitan la prestación de servicios, la comparación de ofertas y el cambio de proveedor en beneficio del cliente.
La competencia debe basarse, principalmente, en una transparencia real y efectiva de costes y comisiones. Para ello, resulta necesario establecer formatos estandarizados que permitan al inversor minorista comparar de forma sencilla las distintas ofertas disponibles.
Costes claros y comparables
En materia de costes y comisiones, EFPA España considera prioritario que estos sean claros, atractivos, moderados y no desproporcionados. Las tarifas deben alinearse con buenas prácticas homologadas por los supervisores y publicarse en formatos homogéneos que faciliten su comparación.
La portabilidad de la cuenta no debería implicar costes relevantes para el cliente, más allá de los estrictamente administrativos. De este modo, se evita que los costes actúen como una barrera al cambio de proveedor y se refuerza la competencia efectiva entre entidades.
EFPA España considera que la adopción de códigos de buenas prácticas, junto con una información periódica homogénea sobre rendimientos y comparativas de referencia, contribuiría de forma decisiva a reforzar la confianza del inversor minorista.
Cuenta de Ahorro e Inversión: activos elegibles y protección del inversor
La Cuenta de Ahorro e Inversión debería dar acceso a instrumentos financieros comprensibles y adecuados para el ahorrador minorista, como acciones, bonos, fondos de inversión y ETF, sin recargos adicionales. Estos instrumentos permiten diversificar la inversión y participar en los mercados de capitales de forma eficiente.
El acceso a productos complejos o de mayor riesgo debería quedar condicionado al apoyo de un asesor financiero cualificado. EFPA España considera que determinados activos, como derivados, productos estructurados, criptoactivos, materias primas u otros activos de baja liquidez, deben quedar excluidos por su elevada complejidad y riesgo para el inversor minorista, al menos en las fases iniciales.
No deberían imponerse porcentajes mínimos de inversión en activos europeos dentro de la cuenta, sin perjuicio de que quienes opten voluntariamente por la etiqueta “Finance Europe” cumplan los parámetros asociados a su uso, y gocen por ello de mayores incentivos.
Largo plazo, seguimiento y gobernanza
El enfoque a largo plazo debe incentivarse mediante la fiscalidad. EFPA España ve adecuado establecer un periodo mínimo de permanencia de tres años únicamente a efectos de obtener un tratamiento fiscal más favorable, así como exigir, con ese mismo fin, un peso relevante de renta variable cotizada que contribuya a mejorar la rentabilidad del ahorro y la financiación empresarial.
La simplicidad y la transparencia deben reforzarse mediante información periódica estandarizada sobre costes, rendimientos y objetivos de inversión, acompañada de comparaciones claras con benchmarks definidos por los supervisores. Para evaluar la eficacia del instrumento, EFPA España propone indicadores como el volumen captado, el patrimonio gestionado, los rendimientos obtenidos y el grado de diversificación.
En materia de gobernanza, defiende una supervisión por parte de la CNMV y el Banco de España, con inspecciones ocasionales y la designación, por parte de las entidades, de un responsable coordinador de las cuentas. Finalmente, destaca la importancia de la dimensión transfronteriza y del incentivo fiscal como elementos imprescindibles para el éxito de la Cuenta de Ahorro e Inversión.

