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Más allá del nombre: la trampa de la pureza en los fondos masivos de tecnología

Siguiendo con el análisis del artículo anterior, donde expuse las limitaciones de los fondos de comercialización masiva para invertir en empresas de tecnología, vamos a ilustrar esta hipótesis con un ejemplo práctico.

Como detallamos, la selección de empresas en estos vehículos a menudo incluye compañías cuya actividad no se centra exclusivamente en la tecnología objetivo, diluyendo la exposición y, por ende, la capacidad de absorber toda la rentabilidad generada por la innovación. En esta segunda entrega, nos centraremos en la tecnología cuántica para demostrar la necesidad de un conocimiento especializado que va más allá del simple nombre de un fondo temático.

Tecnología cuántica: de la ciencia ficción al chip

Para entender el potencial, primero recordemos la naturaleza de esta innovación:

La tecnología cuántica aprovecha las propiedades extrañas y fundamentales de la materia (como la superposición, donde algo está en múltiples estados a la vez) para crear herramientas radicalmente más potentes. Imaginen que es como pasar de usar un ábaco a emplear una calculadora ultra-avanzada para resolver problemas que hoy son imposibles5.

Los avances ya son tangibles. Por ejemplo, en 2019, el equipo de Martinis publicó un gran avance, demostrando que su computadora cuántica superó a la supercomputadora más grande del mundo. Resolvió una tarea en 200 segundos, cuando una supercomputadora convencional hubiera necesitado 10.000 años. Este tipo de saltos son los que, aunque hoy no podamos visualizar por completo, redefinirán industrias enteras.

El caso práctico del ETF “Quantum Computing”

Para ejemplificar la dilución inherente a muchos vehículos de inversión masiva, analizamos el proceso de selección de un ETF, como el “Quantum Computing” de Wisdom Tree, basándonos en información de un artículo publicado en www.estrategiasdeinversion.com. Este caso sirve como excelente modelo para ilustrar la mecánica de selección y el resultado final en términos de exposición real para el inversor.

Este tipo de fondo utiliza una metodología aparentemente rigurosa, apoyándose en asesores expertos para definir el universo de empresas y aplicando criterios sofisticados como:

A partir de estos criterios, se arma una cartera. Desde un punto de vista teórico, el método de selección es fantástico y riguroso. Pero aquí reside la clave: la intención del inversor es obtener una exposición del 100%, la cual, bajo una óptica especializada como la que aplicamos, requiere empresas con Relevancy y Purity en su máxima expresión (puntuación de 3 en ambos).

La falsa exposición: la trampa de la pureza y el 30% que lo cambia todo

La pregunta para el inversor o asesor es si realmente se está obteniendo la exposición total a la tecnología cuántica para absorber toda la rentabilidad esperada.

Al revisar las empresas incluidas en este ETF, se observa que, además de invertir en compañías de tecnología cuántica, la cartera contiene gigantes como Google, Samsung, Fujitsu, IBM, HP, Dell, Nokia, AMD, Deutsche Telekom, Cisco, Nippon Telegraph, etc.. Todas son magníficas empresas, pero la probabilidad de que el inversor ya esté expuesto a ellas en otras partes de su cartera es muy alta.

Al analizar la cartera con una visión especializada, enfocada en las empresas que son puramente de esta tecnología, identificamos que de las compañías que seguimos y que realmente centran su negocio en la cuántica, solo 5 están incluidas en el ETF. Sorprendentemente, estas empresas verdaderamente enfocadas en la megatendencia representan apenas el 30% de la cartera total del fondo.

Esto genera la ilusión de exposición:

Si destinamos un 10% de nuestra cartera a este vehículo, pensando que estamos invirtiendo en tecnología cuántica, la exposición real es mucho menor:

Exposición Real = 10% x 30% = 3%

El inversor cree tener una exposición del 10% a la tecnología cuántica, pero la realidad es que solo está expuesto en un 3%. La mayor parte de su inversión está yendo a compañías maduras y bien conocidas que ya cotizan en los índices convencionales y que un inversor ya tiene una alta probabilidad de estar expuesto a estas grandes corporaciones a través de otros fondos o acciones de su cartera diversificada.

La clave inversora: conocimiento de la aplicación de la tecnología y acompañamiento especializado

El conocimiento profundo, el que va más allá de un Relevancy Score teórico, es imprescindible para corregir esta discrepancia entre expectativa y realidad. Tal como el ETF de Wisdom Tree recurre a un asesor para definir el universo de inversión, la clave para el inversor estratégico es conocer la aplicación de la tecnología y su impacto real en las empresas.

La única manera de obtener esa exposición plena es mediante una selección que se enfoque exclusivamente en las compañías que cumplen con la exigencia de ser “pure-play” –aquellas que, bajo nuestro criterio, deben obtener una puntuación de 3 en Relevancy y Purity.

Esto requiere un acompañamiento especializado y una dedicación diaria a la investigación de compañías que, a menudo, no figuran en los productos de inversión convencionales, pero que son las que realmente generan el crecimiento exponencial de las nuevas tecnologías. Es precisamente esta visión, basada en el conocimiento detallado, la que ponemos a disposición del inversor, permitiéndole acceder a las auténticas oportunidades que quedan fuera del alcance de los fondos masivos y capturar el máximo potencial de las megatendencias.

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