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Los 10 cambios de la banca en los últimos años

Las cosas ya no son como eran… y este 2020 es un año crucial para el sector

Todos los sectores están en constante cambio, pero puede que el sector bancario sea de los que está viéndose sometido a cambios mas abruptos y vertiginosos en los últimos tiempos. La opinión pública ha cambiado la percepción de los bancos y las cajas. A continuación: Los 10 cambios de la banca en los últimos años.

Algunas de las entidades que había en el mercado hace unos años ya no existen, la rutina de los empleados no es la misma, la exigencia a la que se les somete tampoco y la forma de relacionarse entre la entidad y los clientes también ha cambiado.

Creo que el mundo de la banca, de como lo conocieron nuestros padres a como lo conocemos hoy, no tendrá nada que ver en no muchos años.

¿Qué viene a partir de ahora?

Los 10 cambios de la banca en los últimos años

1- Se reduce la red de sucursales con recortes de plantilla

El número de oficinas bancarias adelgaza por semanas. Esto se contradice con lo que siempre se dice que se busca: La capilaridad en el mercado para tener presencia en todo el territorio nacional. Pero creo que en el primer lustro del 2.000 las cosas se descontrolaron y era la norma tener una sucursal bancaria de cada entidad en casi todas las calles, todos los barrios y todos los pueblos. Esto suponía que, saliendo de la carrera, como recién licenciado sin ningún tipo de experiencia tenías un abanico de ofertas de casi todos los bancos o cajas.

Ahora es todo lo contrario, se habla de prejubilaciones, de EREs y de cierres de oficinas. Los clientes vienen menos a las sucursales por miles de motivos y los márgenes de las entidades se resienten. Lo que da lugar a: para que el modelo de negocio sea viable este tiene que virar hacia un menor número de sucursales.

2- Fusiones, fusiones, fusiones y absorciones

Hace un tiempo vi un artículo en el diario expansión en el que comentaba que de las 12 mayores entidades de España solo 4 fueron económicamente rentables en el pasado año (Santander, BBVA, Caixa y Abanca). El resto no dieron los números que deberían haber dado para ser sostenibles en el tiempo.

En mi caso, como empleado de Banco Santander viví la absorción de Banco Popular por parte del Banco de Ana Patricia Botín. La convivencia en una misma calle de dos oficinas de Banco Santander, como eran la original de BS y la adoptada de Banco Popular se antojaba complicado. Esta era una situación compleja para los implicados ya que se mascaba en el ambiente una molesta tensión por las dudas sobre el futuro próximo, sobre los inminentes despidos, recolocaciones y jubilaciones.

3- Externalización de servicios. La figura del agente colaborador se hace protagonista

La actual propuesta del sector para intentar dar solución al problema de los márgenes de las oficinas y la presencia en entornos rurales (hablamos de la “España Vacía”) es el aplicar un cambio de la relación contractual entre entidad y empleado.

Hablamos de la implantación de un modelo de agencia en las plazas de menos de un “X.mil” habitantes. De forma que es un agente colaborador el que pasa a explotar el negocio de la sucursal bajo un contrato de colaboración.

4- Se elevan las comisiones a los clientes

Esta situación va a ser la realidad de este año 2020 y los años venideros. Las entidades financieras (me atrevo a decir que todas) han enviado cartas a sus clientes en las que les comunican que en el caso de no cumplir las condiciones de vinculación (que cada vez son más rigurosas) se les incrementan las comisiones que se les aplicarán en sus cuentas. Esto viene por el escenario de tipos negativos, el margen aprieta y los números son los números.

5- Se endurecen los requisitos a cumplir por los clientes para eximirles de las comisiones

Se están incrementando las comisiones a los clientes que puedan no ser rentables para las entidades. Para que un cliente sea rentable las cosas ya no son tan sencillas como venían siendo hace un tiempo. Antes servía con tener un mínimo de Xmil€ en el banco, pero ese requisito empieza a no darse por bueno en la mayoría de las entidades.

Se empieza a pedir a los clientes:

Los tiempos del “todo gratis” se fueron para no volver.

6- Cambia el catálogo comercial de productos en las entidades

En los últimos años los clientes se han visto empujados a pasar de ser ahorradores a convertirse en inversores.

El catálogo de productos que les ofrecemos en los bancos se ha sofisticado sobre manera para los casos en los que los clientes busquen un mínimo de rentabilidad o el intentar salvar la inflación (solo el no empobrecerse con el paso del tiempo se convierte en un trabajo en ocasiones complejo).

Ya no tenemos ese plazo fijo a 12 meses que paga un x% (seguro y cierto para el cliente), ahora las cosas se han de estudiar más. El cliente que pretenda invertir ha de tener conocimientos financieros, se le ha de pasar un test de conveniencia y de idoneidad por Mifid para ver si está o no capacitado para la contratación de esos productos de inversión.

Ahora hablamos de fondos de inversión, de seguros de inversión, de planes de pensiones, de acciones y de notas estructuradas.

7- Mas digitalización y mas Apps. Ya no nos relacionamos con el banco como lo veníamos haciendo

Me gusta mucho la serie “Cuéntame cómo pasó” y recuerdo unos capítulos en los que nos enseñaron el impacto social que supusieron los primeros cajeros automáticos. En la serie nos pusieron aquello como si fuera una situación de ciencia ficción, “¿Cómo?, ¿que una maquina me va a dar dinero con un trozo de plástico?”

Hoy lo vemos de lo más normal, pero si nos paramos a pensar el cambio que supuso esto en el modelo de negocio bancario creo que no llegaríamos a ver la magnitud de este.

Pues hoy creo que estamos viviendo algo más o menos parecido en nuestros días de la mano de las apps, la digitalización, y la internalización de las relaciones entre banco y cliente. Las entidades están dedicando ingentes cantidades de dinero al perfeccionamiento y desarrollo de sus aplicaciones para permitir que la gente pueda hacer toda la operática que quiera sin tener que venir a las oficinas.

8- La España vacía en problemas

España tiene baja natalidad (la más baja de Europa) y si vamos al detalle mi querida Asturias tiene los índices de natalidad más bajos de España. Asturias es el lugar de Europa donde la natalidad es más baja. Esto podría parecer que no tiene nada que ver con el sector bancario, pero nada más lejos de la realidad. Esto tiene una incidencia directa en el modelo bancario actual y la viabilidad del mismo. A menor población en los ayuntamientos, menos clientes, a menos clientes,menos ingresos de las sucursales. A menos ingresos de las sucursales menos margen de las mismas, a menos margen de las oficinas, menos empleados. Y a menos empleados con el paso del tiempo, el cierre de estas y los pueblos sin servicio bancario.

9- El entorno de tipos cero ha venido para quedarse y puede que este sea el año de que las entidades lo repercutan a sus clientes

Los tipos de interés son la espada de Damocles que siempre está sobre la cabeza de las entidades financieras.

El nivel que impongan desde el BCE a los tipos de interés para el control de la economía con sus políticas expansivas o restrictivas hace que de golpe y plumazo las arcas de los bancos y las cajas se llenen o se vacíen a golpe de las palabras de Mario Draghi y ahora de Christine Lagarde. Solo estas personas tienen una ligera idea de que es lo que nos depara el futuro más cercano, pero sí que podemos adelantar que el entorno de tipos negativos, tipos cero o tipos reducidos ha venido para quedarse.

10- La formación de los empleados sometida a examen.

A los profesionales de banca, se nos requieren certificaciones oficiales que acrediten nuestros conocimientos para ocupar un puesto. Estas certificaciones se tienen que actualizar periódicamente para confirmar nuestro reciclaje y nuestra adaptación a los nuevos productos que puedan ir apareciendo. Podemos hablar de las certificaciones de EFPA España, de la Ley del Crédito Hipotecario o la formación reglada relativa al mundo del Seguro.

Tener esta formación al día es una condición necesaria para poder trabajar en el sector. Todo lo que esté relacionado con el asesoramiento y la comercialización de productos ha de hacerse bajo la correspondiente formación reglada para acreditar el mejor de los servicios.

Francisco José Viejo González.
Agente Financiero en Banco Santander.
Asociado de EFPA España

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