Los indicadores lanzados por el Banco Vaticano, denominados Morningstar IOR Eurozone Catholic Principles y Morningstar IOR US Catholic Principles, están compuestos por cincuenta emisores de gran y mediana capitalización.
Ciudad del Vaticano. El Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco Vaticano, anunció este martes el lanzamiento de dos nuevos índices de referencia diseñados según los principios de la ética católica con la colaboración de la firma Morningstar Indexes. El objetivo: ofrecer un punto de referencia global para inversores que desean alinear sus decisiones financieras con la fe católica.
Un banco singular en el sistema financiero
El IOR no es un banco comercial ‘al uso’. Fue fundado en 1942 por el papa Pío XII, en plena Segunda Guerra Mundial. Su misión principal es custodiar y gestionar los activos de congregaciones religiosas, diócesis, órdenes, fundaciones y otras entidades eclesiales. Es decir, no concede hipotecas, no abre cuentas persona y no opera para el público general. Dicho de otra manera: es más ‘parecido’ a un gestor patrimonial que a un banco retail.
A lo largo de su historia, el Banco Vaticano ha estado envuelto en controversias financieras y acusaciones de falta de transparencia, especialmente en las décadas de 1980 y 1990. Sin embargo, en los últimos años ha emprendido un proceso de reforma para alinearse con los estándares internacionales de supervisión, cumplimiento normativo y lucha contra el blanqueo de capitales, buscando consolidar su credibilidad en el sistema financiero global.
Banco Vaticano: viaje de la opacidad a la transparencia
Fue en el año 2013, bajo el encargo de Benedicto XVI, poco antes de su renuncia, cuando el Banco Vaticano publicó su primer informe anual del Instituto para las Obras de Religión debidamente auditado por KPMG. ¡La primera vez en 70 años! El presidente entonces, Ernst von Freyberg, expresó que lo realmente novedoso no eran los números, sino que la novedad era que compartieran públicamente.
Un ejercicio de transparencia que llegó antes al banco que al propio gobierno del Vaticano. La Santa Sede aún necesitó varios años más para ‘mostrar’ sus cuentas. De la mano del Papa Francisco, se creó en 2016 el Secretariado para la Economía y se implementaron auditorías externas e internas y la presentación de presupuestos y balances. Entre 2021, el Vaticano publicó un estado financiero consolidado de la Santa Sede correspondiente al año 2020. También un listado completo de los bienes inmobiliarios, que mostró que la Santa Sede posee más de 5.000 propiedades en todo el mundo (unos 4.000 de ellos en Italia).
Rentabilidad financiera: el “valor” de los valores
Los nuevos índices del IOR se inscriben en una tendencia creciente: los índices basados en criterios ambientales, sociales, de gobernanza (ESG) o, en este caso, religiosos. Estos indicadores no solo miden rentabilidad, sino también coherencia con determinados valores normativos o éticos.
El anuncio del IOR se produce en un contexto en el que los inversores buscan cada vez más alinear su capital con principios éticos, culturales o religiosos. Según palabras del administrador delegado EMEA, Morningstar Indexes, Robert Edwards, los inversores buscan cada vez más “índices de referencia que reflejen criterios específicos basados en valores o políticas”.
“A través de la introducción de estos nuevos índices de referencia, el IOR confirma su constante compromiso en promover una finanza responsable, transparente y coherente con la propia misión”, explicó la institución. El subdirector delegado del IOR, Giovanni Boscia, subrayó que la iniciativa representa un paso hacia las “mejores prácticas financieras internacionales”, respetando los principios de la Doctrina Social de la Iglesia.
Con esta iniciativa, el Banco Vaticano busca posicionarse como un referente en el ámbito de la inversión ética basada en la fe, un nicho que podría atraer no solo a instituciones eclesiales, sino también a inversores individuales y fondos que desean integrar valores religiosos en sus estrategias financieras.

