Icono del sitio Asesores Financieros – Efpa

La revancha del asesor en la era de la IA (parte III): de la personalización masiva a la ventaja competitiva

En la segunda parte dejamos planteada la idea de que, si los datos son el combustible y el talento el factor diferencial, la siguiente frontera consiste en convertir la personalización masiva en ventaja competitiva. También expliqué que he dejado de publicar mi habitual Informe semanal de mercados financieros por un tema de menor utilidad práctica, pero no es el único motivo y creo que merece la pena detenerse en una cuestión incómoda. La dimensión ética de la creación asistida por IA.

IA: una cuestión ética

¿Hasta qué punto es legítimo que una IA tome información existente, la reorganice y la presente como si fuera algo propio? El tema me recuerda al barco de Teseo: Si una nave se reconstruye pieza a pieza con materiales procedentes de otros barcos, ¿sigue siendo la misma nave? Algo parecido ocurre con la creación intelectual. Podríamos preguntarnos si una obra deja de ser original por inspirarse en ideas, relatos o materiales previos.

Sin embargo, llevar ese razonamiento al extremo nos obligaría a cuestionar la autoría de Homero por construir La Odisea a partir de tradiciones orales anteriores o la de Christopher Nolan por apoyarse en referencias y conceptos ya existentes para crear una obra propia.

Al fin y al cabo, crear rara vez consiste en partir de la nada. Más bien consiste en reorganizar, reinterpretar y dotar de una voz propia a “tablones” que ya formaban parte del mundo. Esto es un tema que no tengo resuelto del todo y en el que sospecho que la sociedad tampoco ha llegado a una conclusión, pero precisamente por eso conviene incorporarlo a cualquier reflexión seria sobre inteligencia artificial.

Reimaginando la organización

En todo caso, cada vez tiene menos sentido basar la propuesta de valor únicamente en informes o soluciones genéricas. Ahora estamos en experiencias más personalizadas y adaptadas, capaces de responder a situaciones individuales casi en tiempo real. El objetivo no es aplicar indiscriminadamente la IA a todo lo que se mueva, sino repensar lo que la empresa puede llegar a ser si empleamos esta nueva lógica y la aplicamos a rediseñar los flujos de trabajo.

La etapa Post-Trade

Y con esto llegamos a la etapa Post-Trade. En esta etapa, que puede consistir perfectamente en revisar el contenido de las reuniones con los clientes, generar resúmenes, crear citas en la agenda y preparar correos de seguimiento, vuelve a ser fundamental contar con datos de calidad para poder automatizarlo a través de los agentes de IA.

Me gustaría poner el foco solo en una parte del proceso, en la que podemos ampliar el alcance del asesor, como es la elaboración de los informes periódicos personalizados para nuestros clientes.

Cuando la cartera de clientes alcanza un determinado tamaño, posiblemente para llegar a todos tengamos preparado un informe genérico que luego vamos adaptando al destinatario, con el fin de hacer viable este tipo de comunicaciones de forma, al menos, mensual. Pero tiene una limitación evidente. Cuanto más genérico es el informe, menor es su capacidad de aportar valor diferencial.

Para elaborarlo necesitamos fuentes de actualidad macroeconómica y geopolítica, información de mercado, oportunidades de inversión y seguimiento específico de las posiciones del cliente. De nuevo, varias fuentes, varios formatos y mucho tiempo de revisión. Personalizar esta comunicación es costoso, lento y, hasta ahora, solo era posible para un número limitado de clientes.

Opción IA: Dejamos también en este caso que el agente nos genere un primer borrador de esos informes agregándole las fuentes de información correspondientes (actualidad y conocimiento del cliente) e indicándole claramente el formato en el que queremos el resultado. No realizamos directamente el informe, pero este pasa por nuestra revisión, nuestro criterio y las particularidades que queramos transmitir.

Créame, obtendrás resultados más rápido y podrás llegar a toda tu cartera de clientes.

Asesoramiento e IA: una reflexión final

No voy a hablar más de agentes, ya te he robado bastante tiempo y seguro que tienes más cosas que hacer hoy. Pruebe y experimente. No conseguirás el resultado a la primera, pero recuerda que puede pedirle al propio agente que te ayude a mejorar sus instrucciones para que la próxima vez te dé exactamente el resultado que precisas.

Recuerda: la ventaja de esta tecnología está en su adopción temprana y en convertirla cuanto antes en una capacidad propia. No es recomendable esperar a que el mercado te obligue a utilizarla. Me atrevo a predecir que dentro de un tiempo nos parecerá que, si no utilizamos la IA, sentiremos que trabajamos con una mano atada a la espalda.

Después de lo comentado, sería razonable pensar que algunas organizaciones puedan mostrar reticencias. El empoderamiento de los equipos mediante agentes de IA podría interpretarse como una forma de “anarquía” operativa. Yo, sin embargo, lo veo de otra manera. Lo interpreto como una oportunidad para evolucionar desde un modelo organizativo necesariamente más rígido y de lenta adaptación, condicionado históricamente por los elevados costes de desarrollo y mantenimiento de infraestructuras tecnológicas centralizadas, hacia una estructura más flexible y ágil capaz de aprender sobre el terreno.

Esta evolución permitiría responder con mayor rapidez a los cambios del entorno y progresar a un ritmo superior al de organizaciones comparables, siempre que se apoye en el talento, la capacitación y la responsabilidad de las personas que la integran.

Rate this post
Salir de la versión móvil