La agenda económica de agosto es, como las demás, escasa. Sin embargo, un evento se cuela cada año al finalizar el mes: el Jackson Hole Economic Policy Symposium, uno de los foros de debate sobre política monetaria y economía global más importantes.
“La incertidumbre no es solo una característica importante del panorama de la política monetaria; es la característica que define ese panorama”. La frase es de Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos entre 1987 y 2006, bajo las administraciones de Ronald Reagan, George H. W. Bush, Bill Clinton y George W. Bush, y recientemente fallecido a la edad de los 100 años. Aunque podría parecer una reflexión hecha para los tiempos actuales, es de 2003 y fue pronunciada en Jackson Hole, cuya edición 2026 tendrá lugar el 27, 28 y 29 de agosto.
Organizado por la Reserva Federal de Kansas City, Jackson Hole es tanto el nombre del recóndito valle donde se celebra, en el estado de Wyoming, como el de uno de los foros más influyentes del mundo en materia de política monetaria que cada año reúne a un reducido grupo de banqueros centrales, economistas, académicos, responsables políticos, profesionales de los mercados financieros y periodistas de todo el mundo.
El encuentro nació en 1978 como una conferencia centrada en cuestiones agrícolas y regionales. Sin embargo, su traslado a Jackson Hole, en 1982, marcó un punto de inflexión. Aquel año abandonó el título World Agricultural Trade: The Potential for Growth y adoptó el de Monetary Policy Issues in the 1980s, reflejo de una nueva vocación: convertirse en uno de los principales foros de debate sobre política monetaria y economía global.
Jackson Hole, cambio de ubicación y vocación
Fue ese año,1982, cuando Paul Volcker, entonces presidente de la Fed, acudió por primera vez al simposio. Aunque su participación fue discreta, su presencia otorgó una enorme visibilidad al encuentro. No fue fruto de la casualidad. Los organizadores eligieron Jackson Hole, entre otras razones, porque sabían de la afición de Volcker por la pesca con mosca y confiaban en que el atractivo del lugar lo animara a asistir. Así fue: el respaldo implícito de Volcker contribuyó decisivamente a consolidar el prestigio de un foro que, décadas después, sigue siendo una referencia para los mercados y los responsables económicos de todo el mundo.
Es importante señalar que no es una reunión oficial de la Reserva Federal para decidir los tipos de interés, ni un órgano de decisión o una institución con capacidad para aprobar medidas de política monetaria. Tampoco un evento exclusivo de la Fed.
De hecho, la organiza la Reserva Federal de Kansas City, una de las doce reservas federales regionales que integran el Sistema de la Reserva Federal, y participan representantes de numerosos bancos centrales, universidades e instituciones internacionales. Este año con especial interés en el debut debut de Kevin Warsh el viernes, en el que será su primer discurso principal como presidente de la Reserva Federal.
Jackson Hole no es, en definitiva, un foro en el que se toman las decisiones de política monetaria, sino un encuentro en el se debaten las ideas que pueden influir en ellas. No siempre provoca anuncios relevantes; en algunos años predominan los análisis académicos y reflexiones estratégicas de largo plazo, pero los mercados sí reaccionan a Jackson Hole (renta variable, bonos, dólar, oro, crédito…) y las señales que se mandan desde allí.

