Icono del sitio Asesores Financieros – Efpa

Alex Rayón: “La IA responde en segundos, pero no asume responsabilidades”

La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una promesa para convertirse en una herramienta cada vez más presente en el día a día de los asesores financieros. En la próxima Jornada EFPA de Asesoramiento Financiero, que se celebrará en Oviedo, una de las cuestiones centrales será precisamente cómo esta tecnología está transformando la relación entre asesores y clientes, qué oportunidades abre y qué riesgos conviene gestionar.

Para avanzar algunas de las claves del debate, hablamos con Álex Rayón, CEO de Brain & Code y experto en inteligencia artificial, que defiende una adopción práctica y gradual de la IA, sin perder de vista aquello que sigue siendo insustituible: el criterio profesional, la confianza y el factor humano.

¿Qué tareas que hoy realiza un asesor financiero cree que cambiarán más con la irrupción de la IA? ¿Cuáles lo han hecho ya?

Cambiarán sobre todo las tareas con una mayor carga operativa y un menor componente relacional: la recopilación y el análisis de información, la comparación de productos, la elaboración de informes y propuestas, la documentación regulatoria o la preparación de reuniones.

Algunas ya han empezado a transformarse. Es el caso de los resúmenes de mercado, las transcripciones y actas de reuniones, los primeros borradores de comunicaciones a clientes o la personalización de informes de seguimiento. Lo que antes requería horas de trabajo hoy puede resolverse en minutos. La cuestión clave es qué hacemos con ese tiempo liberado.

Si la IA puede analizar grandes cantidades de información, comparar productos o elaborar propuestas en segundos, ¿dónde estará el verdadero valor añadido del asesor financiero? ¿De qué manera puede impulsarlo?

El valor estará donde la IA no llega: en la confianza, en comprender qué le importa realmente al cliente, cuáles son sus miedos, su situación familiar o sus objetivos vitales. También en el criterio para tomar decisiones y en la responsabilidad de acompañarle cuando las circunstancias se complican.

La IA responde en segundos, pero no asume responsabilidades ni sabe interpretar una conversación incómoda. El asesor puede impulsarlo apoyándose en la IA para quitarse lo mecánico y dedicando ese tiempo a la relación, a la planificación y a la educación financiera de sus clientes.

¿Cuál cree que es hoy el mayor riesgo para un asesor: incorporar la IA demasiado rápido y sin suficiente criterio o quedarse atrás en su adopción?

Los dos riesgos son reales. Sin embargo, creo que el más silencioso y, a medio plazo, el más costoso es quedarse atrás. Mientras unos esperan, otros ya están ganando eficiencia y mejorando la experiencia de sus clientes.

Eso sí, adoptarla sin criterio es el riesgo más visible, y por eso no lo veo como un dilema. La respuesta es adoptar con método: casos de uso acotados, una persona siempre en el bucle verificando los resultados, cuidado con los datos de los clientes y formación para todo el equipo.

¿Cuáles son las principales ideas o mensajes que le gustaría que el público asistente se llevara de esta jornada?

Me gustaría que se llevaran tres ideas. La primera es que la IA no va a sustituir al asesor, pero el asesor que la utilice sí puede acabar sustituyendo al que no lo haga. La segunda es que no hace falta empezar por proyectos ambiciosos. Lo mejor es identificar un caso de uso pequeño y concreto, probarlo, medir los resultados y, a partir de ahí, escalar.

Y la tercera es que, cuanto más avanzada sea la tecnología a nuestro alcance, más valor adquirirán el criterio, la ética y la relación humana. Precisamente porque son los elementos que nos diferencian.

5/5 - (1 voto)
Salir de la versión móvil